El fútbol, los derechos televisivos y la INDDHH
Cuando fui Presidente de la Comisión Normalizadora de la AUF encontré algo que me costó creer: los derechos televisivos se habían adjudicado mediante llamado público una sola vez, y se los dieron a una empresa que ofreció 30 millones de dólares menos que el otro oferente: 50 contra 80.
En otra ocasión varios clubes votaron para que la AUF recibiera 3 millones por el patrocinio de la camiseta oficial, la celeste, cuando había una oferta de 23.
El interés del fútbol era sistemáticamente sacrificado.
Sugestivamente, muchos de los clubes que así votaban recibían adelantos de dinero y hacían negocios con quien tenía los derechos.
Una injerencia, a mi juicio, intolerable.
Esa empresa que tenía los derechos en forma monopólica era implacable. Cláusulas de igualación, de exclusividad, periodistas propios, cámaras que enfocaban a quien le parecía.
No permanecí ajeno a eso.
Cuando peleé por terminar con todo esto, un periodista de esa empresa me dedicaba largas diatribas diarias. Nunca me entrevistaron ni me enfocaron desde los medios de la misma.
Un año me tocó premiar a los campeones: en la transmisión aparecían los jugadores subiendo a recibir su medalla y, de repente, ya la tenían puesta. Me censuraban hasta premiando.
No me quejé.
Hoy, como Senador, un canal de televisión abierta y la señal de cable de la empresa jamás me han invitado a una entrevista, a diferencia de otros tres canales que me convocan en reiteradas ocasiones.
Algo de interés debe tener mi trabajo legislativo.
Es el precio que se paga por hacer las cosas de acuerdo a la conciencia.
Con el cambio de estatutos en AUF y el apoyo decidido de los jugadores, su gremio, ex seleccionados y tantos otros, eso cambió.
Hoy el fútbol uruguayo recibe 67 millones de dólares anuales en lugar de 15.
Una transformación que nadie regaló: la pelearon.
Sin embargo, resulta indignante lo que vemos hoy.
Ahora que la AUF hizo por primera vez en treinta años un llamado público y transparente, aparecen organismos del Estado a obstaculizar su accionar.
Primero la COPRODEC, veloz para meterse en cláusulas contractuales pero con años de mora para resolver si la abusiva cláusula de igualación de la empresa anterior tiene validez.
Rápida para unas cosas, no para otras.
Ahora se sumó la INDDHH.
Una institución con problemas gravísimos pendientes en el INAU, el INISA, las cárceles y personas en situación de calle, decide ocupar su tiempo en objetar la reglamentación de transmisiones de la AUF.
Una reglamentación que sigue los estándares de la propia FIFA, que prohíbe expresamente pancartas de contenido político, discriminatorio u ofensivo en sus estadios.
Es decir obliga a transmitir lo que pasa en las canchas y no los mensajes políticos o de violencia que algunos quieran pasar en la tribuna. Fiel al principio de que el deporte es de todos y no de algunos, menos de los violentos.
¿Habrá que enfocar también los mensajes comerciales no autorizados? ¿Y los carteles racistas o antisemitas? ¿La libertad de expresión obliga a una entidad privada a transmitir todo lo que ocurre en las tribunas de un estadio?
No existe esa obligación. Que lo haga el que quiera pero no la transmisión oficial.
Mostrar imágenes de violencia en tribunas tiene un efecto probado: incentiva a los violentos, que buscan esa visibilidad.
Los argumentos se caen solos.
Durante quince años, mientras unos pocos se enriquecían con derechos de televisión, ningún organismo del Estado dijo nada.
Ahora que se hizo bien, aparecen.
Me quedo con la tranquilidad de haber peleado contra lo que estaba mal y defendido al fútbol contra el fuerte.
Con la alegría de ver sentados hoy en el Comité Ejecutivo de la AUF a jugadores y la Organización del Fútbol del Interior, junto con el fútbol amateur y varios más.
Para que nunca más 50 sea más que 80, ni 3 más que 23 y no haya obligación de enfocar a los violentos en las tribunas.
El profesor cubano Ricardo Vilahomat quien se volvió viral por su intervención en un foro de DDHH en el Palacio Legislativo cuenta que sintió cuando @LuisLacallePou recitó Patria y Vida.
"Nos defendió. Nadie nos defiende y le plantó cara al sinvergüenza de Maduro y al inmoral de Diaz Canel y nos defendió"
#LaEntrevista #MalosPensamientos
Casta.
Fue la primera palabra que me vino a la cabeza cuando vi la foto de la delegación turística oficial en Ginebra.
Senadores, varios directores de organismos, funcionarios públicos, todos sonrientes, todos prolijos, todos lejos.
Casta.
“Fuimos a presentar un informe”, se justificaron.
Viáticos, pasajes, hoteles.
Todo pago por el pueblo, claro.
No lo comprendo.
Tenemos embajador en la república de la helvecia que podría hacer el trabajo. Para eso le pagamos.
Pero no, mandamos delegaciones turísticas.
Casta.
Fue la misma palabra la que apareció cuando me enteré de que el INAU contrató a una universidad argentina.
250 mil dólares.
Sin llamado.
Sin procedimiento legal de contratación.
Sin pudor.
Casta.
Busqué antecedentes.
Poca trayectoria académica seria.
Mucho antecedente político.
Funcionarios de gobiernos de la costa bonaerense. Kirchneristas o ex K.
Especialistas en sobrevivir al Estado, aun cuando ya no gobiernan.
La casta que perdió el poder, pero no las mañas.
Ahora reciben un salvavidas.
No con su plata.
Con la plata de los niños del INAU.
Casta importada, pero pagada con presupuesto oriental.
Los que cuando gobernaban se transformaron en eso que decían combatir.
En casta.
Todo esto mientras el INAU acumula muertes de menores que no estaban solo a su cuidado.
Estaban a su cargo.
Y esa no es una diferencia semántica, es jurídica.
Casta.
La del Directorio del INAU.
El mismo que, con idéntica falta de sensibilidad que la delegación turística a la ciudad de Calvino, contrató treinta —sí, treinta— asesores para tres directores.
“Yo solo contraté cinco”, se defendió una de ellas.
Fanática de la numerología, se ve.
Esa creencia milenaria que atribuye a los números un poder casi místico.
Casta.
La que se olvida del otro número.
Cinco mil dólares mensuales para varios de esos asesores.
Pagados, además, a través de la cómoda farsa del PNUD.
El Estado pone el dinero.
Sin licitación.
Los directores mandan los nombres en una tarjeta.
Y el PNUD los contrata.
Brahmanes con contrato internacional.
Casta premium.
Mientras se toman vacaciones, y cuando se acumulan las muertes, pretenden negar que estaban en la playa.
Casta.
Esa misma casta que debe ser investigada por la Justicia penal por las seis muertes ocurridas en los últimos meses en el INAU.
Porque hay funciones que no se delegan y generan responsabilidad.
Acá ya no estamos discutiendo buena o mala administración.
Ni torpeza política.
Ni desprolijidad burocrática.
Estamos discutiendo responsabilidad penal.
Porque hay funciones indelegables: vigilar, controlar, supervisar y garantizar los deberes de cuidado.
La doctrina penal es clara: comisión por omisión.
Si los controles no existieron.
Si fueron meramente formales.
Si hubo alertas que no generaron respuesta.
Si se priorizaron viajes, contratos amigos y asesorías militantes.
Si se miró para otro lado.
Entonces el expediente deja el despacho y entra al juzgado.
La discusión deja de ser administrativa o política.
Entra, legítimamente, en el terreno penal y debe ser investigada.
Lo enseña Kaufman. La comisión por omisión se configura cuando quien tiene posición de garante no actúa pudiendo y debiendo hacerlo, y esa inacción es jurídicamente equivalente a haber causado activamente el resultado típico.
Casta.
Es la que queremos terminar.
Para que, como soñaba Gandhi, los intocables —dalits— sean iguales a brahmanes, kshatriyas, vaishyas y sudras.
Y para que, de una vez por todas,
no haya más castas.
Ni de este lado, ni del otro lado del río.
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
🇻🇪 El tirano Maduro saca pecho de secuestrados opositores: "Con la Constitución y en paz resolvimos el brote fascista. (...) Tenemos 2000 presos capturados y de allí van para Tocorón y Tocuyito, ésta vez no va haber perdón".
🚨 ALERTA NACIONAL E INTERNACIONAL URGENTE: Debemos denunciar responsablemente al país que hace escasos minutos fue secuestrado nuestro Coordinador Político Nacional Freddy Superlano.
Alertamos a la comunidad internacional sobre una escalada represiva de la dictadura de Nicolás Maduro contra los activistas de la causa democrática, que reclamamos pacíficamente la publicación de los resultados electorales que dan como ganador de forma ABRUMADORA a nuestro presidente electo @EdmundoGU.
Este modus operandi de patotear, agredir, mentir, acusar de traidores y mil cosas más a los que pensamos diferente, dividir, generar violencia, etc. Hace que pasen cosas lamentables como estas. Toda mi solidaridad con Nacho y todos los que de una forma u otra han sido violentados
Lamentable Fernando Pereira cuestionando las cifras del turismo. Nada le viene bien!!! Parece que está deseando que todo esté mal. Sin embargo la realidad turística, como en tantos otros temas del país, muestra cosas muy positivas
Excelente video de @ECavaniOfficial donde nos comparte su visión sobre dos temas de actualidad en salud: vacunas y salud mental. Una sencillez y humanidad que lo hace más grande. Colaboración de @opsomsuruguay