O amas el fútbol o lo odias. Y para aquellos que lo amamos, en 150 años de historia del fútbol, es una locura poder haber disfrutado del mejor jugador que hubo en el deporte. Hay que agradecer a la vida poder disfrutar de él hasta el final. Don Leo Messi.
24. 24 participaciones de gol esta temporada.
12 goles y 12 asistencias siendo extremo.
Pero más allá de las cifras, es la constancia. Es la regularidad. Todo ese combo vale mucho, mucho, mucho, mucho dinero.
Ez Abde, el mejor futbolista del #RealBetis 25/26.
DECEPCIÓN HISTÓRICA para el @RealBetis.
Difícil de explicar por una parte, fácil por otra.
La fortuna no estuvo de su parte, pero no podemos decir que no se veía venir.
El equipo demostró su capacidad futbolística, brutal cuando quieren, y también su INCAPACIDAD COMPETITIVA. Inexplicable para una afición que no se merecía esta decepción.
Los verdiblancos SE CAYERON en la segunda parte estrepitosamente, COMO EN OTROS TANTOS PARTIDOS. Algunos decían que NO PASABA NADA, criticaban a cualquiera que cuestionara lo que ocurría, o criticara la más que negativa racha del equipo.
Exceptuando el partido ante Pananthinaikos, hace ya casi dos meses que no vemos un @RealBetis que domine con claridad un encuentro. Sufrimiento tras sufrimiento sus partidos.
Creo que no habrá vidas suficientes para agradecer las risas que nos dieron, juntas, en Aquí no hay quien viva. Hoy ha fallecido Gemma Cuervo, la última miembro de Radio Patio que nos quedaba 🥺❤️
Mercado de fichajes pésimo del #Betis, que no ha sido capaz de colocar a tres jugadores que no dan el nivel como el Chimy, Bakambu y Ricardo.
A este equipo le falta un segundo delantero con gol y mejorar sus laterales como el comer. El resto de la plantilla está equilibrada.
El tío tiene más aura que Djokovic, Nadal y Federer juntos.
Jugándose ser la persona más joven de la historia en completar los 4 Grand Slams y bailando Golden 10 minutos antes de salir.
El equipo conserva (al menos, por el momento) posiciones europeas por deméritos ajenos y nunca méritos propios. Ridículo tras ridículo e incapaces no ya de doblegar, sino de generar superiores frente a un rival mermado y necesitado. Cero trabajo. Cero intensidad.