Es correcto, señalé que los Programas para el Bienestar no se financian de los impuestos. Omití precisar que no se financian únicamente de los impuestos.
Son resultado de una política integral: de la recaudación, del combate a la elusión, evasión y a los privilegios fiscales, así como de una política de austeridad que permite que los recursos públicos regresen al pueblo convertidos en derechos.
Durante los últimos 30 años se permitió que quienes más ingresos tenían no pagaran impuestos. Hoy, además de una mayor recaudación, se combaten la evasión y los privilegios fiscales.