────Está en un banquito de la ciudad, vestido con su cárdigan fino blanco y con las piernas recogidas.
Toda su tarea es liarse un cigarro. Si tan solo se pusiera bien las gafas...────.
Sí. TU esposa... Te puedo enseñar cómo lo hago si quieres. Lo hice para vosotros, porque si fuera para mí mismo perdería la paciencia antes. ────Y no mentía. Era alguien que al poner un filtro de la manera más vaga posible decía “taca” antes de encenderlo. Las manualidades»
…¿eres la esposa? ¿Y por qué tienes esto hecho así? ¿Cómo? ───Por mucho que pregunte primero, no va a saber hacerlos y, segundo, se le va a olvidar. Se los mete en el bolsillo de las bermudas como si nada y pone las manos detrás de la espalda───.
────Saca dos cigarros de su bolsillo, liados para que los filtros queden con forma de corazón────. Para ti y tu galán... En esta vida me ha ganado, en otra vida te darás cuenta de que yo soy tu mujer.
Hay una parte que extrañamente me gusta de mi nueva vida. Adoro que vengan a preguntarme sobre mis nuevos planes, o cuando hago algún cambio en la ciudad. Son cosas que me han hecho muchísimas ilusión y, con toda la transparencia que requieren, me gusta compartir.