Criamos generaciones dentro de una trituradora de atención: scroll infinito, vídeos de quince segundos, titulares sin abrir y algoritmos premiando al que reacciona antes de entender. Luego llega PISA y ponemos cara de sorpresa.
No decimos que sea la única causa, pero una sociedad que pierde comprensión lectora no solo saca peores notas: se vuelve much��simo más fácil de engañar, explotar y gobernar.
Los símbolos importan. Un presidente que decide iniciar su mandato en una guarnición militar, en lugar de hacerlo en el Congreso que representa al pueblo, está enviando un mensaje preocupante: que prefiere la lógica de la fuerza a la del diálogo democrático, y que ve a las instituciones como un obstáculo más que como un límite legítimo de su poder.
¡Atención!
"Blackcore" la empresa israelí que puso 500.000 bots: perfiles falsos, para manipular la conciencia del electorado colombiano con millones de mentiras sobre Iván y sobre mi.