Le dije a mi terapeuta:
“No soy $uicida…
pero estoy cansado de una manera que me asusta”.
Ella no lo ignoró.
Ella no dijo “todo el mundo se cansa”.
Ella no me dijo que pensara positivamente.
Ella dijo suavemente:
Cuando papá murió, mamá nos decía que los pajaritos con cabeza roja eran él, y siempre que veíamos uno salíamos a saludarlo. Aún los veo y siento calientito el corazón pensando en que vino a verme. Hoy pasó a saludar.
Esta semana ha sido de recordar a papá jaja o su ausencia. Cuando mis hermanos comenzaron a crecer y les salía bigote primero mi mamá los depilaba con cera jaja después les enseñó a rasurarse. No es lo mismo, pero el amor de mi mamita siempre estuvo ahí.
@elenadesaa1999 La ciencia dice lo contrario. La única diferencia es que leer físico tu cerebro procesa símbolos, en audio sonidos. Pero todos los estudios dijeron lo mismo, no hay diferencia alguna, la historia es la misma para tu cerebro, el chiste es leer o escuchar.
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Una niña tenía una pensión alimenticia fijada por un juez. No era un favor, no era una ayuda voluntaria, no era “lo que se pudiera”: era una obligación judicial. Pero el deudor decidió depositar menos, mes tras mes, y luego pretendió que eso bastaba para decir: “yo sí cumplí”. La @SCJN respondió con una frase jurídica demoledora: pagar incompleto también es incumplir.
El criterio es trascendental: si un juez familiar ya fijó la pensión, el juez penal no puede volver a discutir si el deudor tenía capacidad económica. Esa discusión ya ocurrió en la vía familiar. Si la situación económica cambió, el camino legal es pedir la reducción de la pensión, no imponerle unilateralmente a una niña una pensión mutilada. En otras palabras: nadie puede convertir una sentencia en sugerencia ni una obligación alimentaria en propina.
Estas tesis importan porque tocan una realidad brutal: muchas infancias no sufren abandono por ausencia total, sino por pagos incompletos, tardíos, calculados para cansar a quien cuida. La pensión alimenticia no es castigo contra el deudor; es comida, escuela, salud, renta, transporte y dignidad. Y cuando el derecho dice que pagar menos también puede ser delito, está diciendo algo elemental: la niñez no debe financiar la irresponsabilidad adulta.
Aquí puedes consultar la tesis que generó este caso: https://t.co/UElxYLMICm
Uno de los recuerdos más dolorosos de cuando era niña, fue cuando al poco tiempo de que murió mi papá mi abuelita llegó a la casa y lavó toda su ropa. No era nada malo, pero su olor ya no estaba y sentí que se llevó lo único que teníamos de él.
Llegó gritando a la puerta de la casa porque tenía hambre. También estaba en celo y si la dejaba afuera probablemente hubiera quedado embarazada. Ahora me sigue a todos lados y duerme conmigo.