Lo malo de tener demasiada empatía es que mientras nosotros podemos entenderles y ayudarles en sus luchas ajenas, muchas veces las demás personas son incapaces de entender las nuestras. Entonces te conviertes en ese apoyo con el que todos cuentan pero que nunca es apoyado.
“Lo manejaste súper bien”
No, claro que no. No comí bien por días, tenía ganas de llorar de la nada, sobrepensé todo, no hablaba con nadie y no dormía.
Los profesores no somos psicólogos clínicos.
Los profesores no somos trabajadores sociales.
Los profesores no somos padres sustitutos.
Los profesores no somos terapeutas.
Los profesores no somos policías ni vigilantes permanentes.
Los profesores no somos burócratas.
Los solteros super básicos poniéndoles los collares a las que piensan que antes van a caer
ALMUDENA LA MÁS GUAPA Y 0 COLLARES...
#LaIslaDeLasTentaciones2
Un facto: Nos guste o no, si queremos que algo dure, hay que aprender a perdonar, incluso lo que jamás pensamos tolerar. Porque si siempre nos vamos a la primera, difícilmente construiremos algo sólido. El mayor reto es ese, decidir que errores estamos dispuestos a perdonar