Los tiempos de Dios no solo son perfectos, sino también precisos. Llegan cuando tu corazón ya está preparado para valorar lo que un día pidió llorando.
Un día
Sin tanto ruido
Sin tanto miedo
Alguien va a quedarse
Y no te va a pedir que cambies
Ni que te apagues
Ni que quieras menos
Ese día, todo va a tener sentido
Porque el amor correcto
No duele, descansa.