Hay amistades que son tréboles de cuatro hojas y es una suerte encontrarlos. Te hacen sentir importante. Nunca te sueltan, te sostienen, te acompañan, te escuchan y te cuidan. Son realmente imprescindibles en tu vida porque te ayudan a volver a respirar.
Voy a abrazar todos mis defectos, voy a besar todas mis virtudes, y voy a hacerme mi mejor amigo haciéndome una promesa: mirar de frente a la batalla y luchar, y cambiar, cuidar, mejorar, reinventar y olvidar. Así quiero y voy a ver la vida, con la mente y el corazón unidos.
El triatleta madrileño Diego Méntrida dejó pasar a su rival cuando éste se equivocó de camino antes de la meta. Peleaban por el tercer puesto en el Triatlón de Santander, que ganó Gómez Noya https://t.co/ZCgxlZQIeL