Antes vos decidías en redes sociales qué mirar, a quién y cuándo. Pero TikTok —y después Instagram— cambiaron las reglas del juego. Primero, alteraron el orden. Y después, dieron el golpe maestro: el contenido que ves dejó de depender de tus elecciones, tampoco ya es en orden cronológico. Ya no ves lo que elegiste seguir, ves lo que te muestra el algoritmo. Eso se llama "contenido desconectado". Y lo más inquietante es que funciona tremendamente bien. Tanto, que empezás a abandonar tu propia curaduría. ¿Para qué cuidar a quién seguís si igual no importa? El resultado es la cesión total del control de lo que consumís. Y ese control importa. Así como lo que comés define la salud física de tu cuerpo,lo que consumís digitalmente moldea tu cabeza y tu salud mental. Y el criterio de selección no es tu bienestar. No es tu crecimiento personal. Es uno solo: tu retención. ¿Cuánto tiempo más pueden mantenerte ahí, scrolleando? Esa es la métrica sagrada. Y para lograrlo, apelan a nuestro viejo enemigo: la tentación del placer inmediato frente al propósito a largo plazo. Dopamina mata sentido. La tentación irresistible del menor esfuerzo mental. Se generó un "race to the bottom": una carrera donde todos compiten para atraparte más, aunque eso implique arrastrarte cada vez más abajo. Gana el que logra hacerte más dependiente, mientras vos sentís que sos el que toma las decisiones. La diferencia entre obligar a alguien y manipularlo es que cuando te obligan te das cuenta, te sentís violentado. Cuando te manipulan, sentís que sos el que toma las decisiones libremente. Nadie te obligó a quedarte todo el fin de semana encerrado maratoneando una serie o a estar 4 horas por día mirando videítos divertidos. La culpa de las malas decisiones queda 100% de tu lado."Si no te gusta la plataforma, podés irte." ¡Sí, claro! Como si fuera tan fácil. Como si no estuvieras ya atrapado en la telaraña.
@pedidosya segunda vez en menos de un mes que pido hamburguesas con papas fritas y llegan solo las hamburguesas. Un mini reintegro no me resuelve nada.