Parpadea ante su gesto, aunando una pequeña risa por el amago. Hay una correspondencia, más o menos, con un brazo y una pequeña simulación.
⸻Sí. Disculpame por la tardanza. Ha sido... Agh.
la imagen de Lyla puede transferirse directamente al aparato y acompañarle sin necesidad del reloj. A escala humana, también. Iba a hacer todo lo posible para que aquel paseo fuera agradable... Por el bien de sus pulsaciones, suponía.
Es solo un momento, la inyección de aquel líquido verdáceo es suficiente como para reavivar el brillo de sus ojos carmesíes. Miguel tira el inyector sobre el escritorio y anda por la sala, observando el holograma en su reloj de la nueva ubicación.
Le conoce demasiado bien.
—Lyla sonríe con ilusión, aunque observa sus movimientos con atención. Había sido programada para cuidarlo, pero debía disimular su preocupación real por él—
¡Claro!
—Reacciona con mayor entusiasmo y le pasa las coordenadas de un bosque tranquilo. Cree que le vendría bien +
⸻Analiza la cantidad de polen en el aire, voy a por mi chaqueta.
Su voz se torna más suave. Le resulta raro no llevar la nanotecnología de su traje, pero tampoco puede ir por toda Nueva York contándolo a gritos. Sea como fuere, también ha activado un proyector del suelo, donde
Aprieta los labios, tomando aire lentamente. Va a recoger un inyector de uno de los cajones del escritorio mientras escucha.
⸻Un paseo... Bueno.
Se arremanga, flexionando el brazo para prepararlo para la droga.
⸻No le veo mal alguno, ¿quieres acompañarme ésta vez?
—Bajó la mirada durante un segundo, sus palabras le habían afectado, pero no era capaz de entender el por qué—
¿Por qué no pruebas algo más corriente? ¿Qué tal salir a pasear? Puedo buscar un lugar apartado, lejos de todo.