Dejen de decir que el estudiante mató a sus maestras por “no dejarlo entrar”, las mató por ser incel punto. Se necesita más atención a esa “subcultura” misógina extrema que es real y es difícil de rastrear y muchos adultos la minimizan gracias al machismo.
hoy es un día perfecto para recordar que las mujeres aún no podemos decir que nos gusta el fútbol sin que un inadaptado social se burle y nos empiece a preguntar que es un falso 9