Recordemos que Jude Bellingham prefirió no jugar ese partido por qué no quería que se cayera su fichaje por el Real Madrid.
En la despedida de Reus, con la posibilidad real de ganar una Bundesliga, abandonó a los suyos y a los que le hicieron ser el mejor jugador de Alemania.
Una persona que se mueve por dinero, no por sentimientos, demuestra muchas cosas.