Lamine Yamal consolando a Lionel Messi tras el triunfo de España sobre Argentina en la final de la Copa Mundial de la FIFA.
🗣️ Lamine Yamal: “Ganar la Copa del Mundo debería haber sido el momento más feliz de mi vida, pero cuando vi a Leo allí de pie después del pitido final, se me rompió el corazón. Por unos segundos, olvidé que éramos rivales. Solo vi al hombre que me hizo enamorarme del fútbol.”
“Me acerqué a él porque ninguna leyenda debería abandonar un escenario así sintiéndose sola. Este es el mismo Lionel Messi que inspiró a toda una generación a soñar, el mismo hombre cuyo nombre gritaban todos los niños mientras jugaban en la calle. Verlo con el corazón roto no fue nada fácil.”
“Le dije: ‘Gracias’. No por esta noche, sino porque sin ti, no sé si hoy estaría aquí. Antes de que tuviera la edad suficiente para entender el fútbol, tú ya habías cambiado mi vida. Les diste a chicos como yo la oportunidad de creer que la magia era real.”
“A los 39 años seguía cargando con Argentina, seguía pidiendo el balón, seguía decidiendo partidos y seguía atemorizando a los mejores defensores del mundo. A la mayoría de los jugadores se les recuerda por lo que hicieron hace años. Messi seguía haciendo historia en el presente. Eso merece mucho más que aplausos; merece un respeto eterno.”
“El mundo celebrará a España, y debe hacerlo porque nos ganamos este título. Pero no permitan que un solo resultado les haga olvidar todo lo que Messi le dio a este Mundial. Cada vez que tocaba el balón, sentías que algo imposible estaba a punto de suceder. Ese es un regalo que muy pocos futbolistas le han dado a este deporte.”
“Cuando lo abracé, no estaba consolando a alguien que había fracasado. Estaba abrazando al mejor jugador que ha visto mi generación. Las finales se ganan o se pierden, los trofeos cambian de manos, pero una grandeza como la de Lionel Messi le pertenece al fútbol para siempre.”
“Algún día la gente me preguntará cómo fue enfrentar a Lionel Messi en una final de la Copa del Mundo. No empezaré hablando del trofeo. Les diré que compartí la cancha con mi ídolo, que lo miré a los ojos después del pitido final y que le di las gracias por cambiar el fútbol para siempre. Ese momento permanecerá conmigo el resto de mi vida.”
🚨 Denunciamos la desaparición de Wilmer Antonio Cruz, conocido como “El Topo de La Guaira”, visto por última vez el 1 de julio mientras participaba en labores de rescate en la OPP-26 Caribe, Caraballeda.
Tras ocho días rescatando víctimas, denunció la falta de maquinaria, el abandono del Estado y aseguró que habían recuperado decenas de cuerpos sin apoyo oficial.
“Estas pobres manos, mira cómo las tengo, todas destrozadas”, exclamó.
Exigimos información de su paradero y el resguardo de su integridad física.
#QueSeanTodos
SI CREEN EN DIOS, CREEN QUE ES COINCIDENCIA QUE EL PEOR TERREMOTO EN VENEZUELA EN MAS DE 1 SIGLO OCURRE JUSTO AHORA CUANDO LA MAYORIA DE LA POBLACION HABIA EMPEZADO A SENTIR QUE TRUMP PRETENDIA DEJAR A DELCY EN EL PODER PARA SIEMPRE CON TAL DE QUE ELLA HICIERA LO QUE EL LE DIJERA?
CREEN QUE ES COINCIDENCIA QUE LA POBLACION VENEZOLANA HA DEMOSTRADO EN LOS ULTIMOS 5 DIAS QUE PERDIO ABSOLUTAMENTE TODO EL MIEDO QUE LE TENIA AL APARATO REPRESIVO DEL REGIMEN?
DE LA TRAGEDIA PUEDE SALIR ESPERANZA, DE LA DESTRUCCION SE PUEDE RECONSTRUIR MAS GRANDE Y MEJOR QUE LO QUE HABIA ANTES, DE LAS CENIZAS PUEDE RENACER VENEZUELA.
EL CHAVISMO LLEGO AL PODER CON UNA DE LAS PEORES TRAGEDIAS NATURALES DE LA HISTORIA DEL PAIS, Y ESTA PUEDE SER LA TRAGEDIA CON LA CUAL POR FIN SEAN REMOVIDOS PERMANENTEMENTE.
NADA ES COINCIDENCIA.
En la sede de IPOSTEL ubicada en Av. José Ángel Lamas (Caracas), se mantienen acaparadas toneladas de ayuda para damnificados desde hace días.
¿Qué esperan para entregarla?
Durante estos meses muchos aceptamos —y en mi caso, incluso defendí— la idea de que existía una estrategia gradual. El plan de “tres fases” anunciado por el secretario de Estado que buscaba desmontar, paso a paso, la estructura del chavismo mientras se construían condiciones para una transición democrática. Pero el 24 de junio cambió el país. Los terremotos rompieron ese esquema de la misma manera en que rompieron miles de edificios en Caracas y en el estado Vargas.
Desde el 24 de junio ya no discutimos únicamente quién debe gobernar Venezuela. Discutimos quién puede hacerlo. Hay una diferencia enorme entre ambas preguntas. La primera pertenece al terreno de la legitimidad democrática. La segunda pertenece al terreno de la capacidad estatal y, en este momento, de la supervivencia nacional. Los terremotos respondieron brutalmente esa segunda pregunta y la primera ya había sido respondida hace bastante tiempo (en 2023 y en 2024).
La discusión dejó de ser exclusivamente política. Ya no estamos hablando únicamente de cuándo deben celebrarse determinadas elecciones. Estamos hablando de quién tiene la capacidad de conducir a un país devastado, de coordinar su reconstrucción y, sobre todo, de proteger la vida de millones de venezolanos. Eso cambia completamente la ecuación.
Quiero ser absolutamente claro. Esto no se trata de @MariaCorinaYA como persona. Se trata de lo que ella representa porque así lo hemos decidido los venezolanos.
Ella no es la principal dirigente política del país porque lo haya decretado ningún gobierno extranjero, ningún organismo internacional o ningún partido. Lo es porque la inmensa mayoría de los venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras, le otorgó esa legitimidad. Y el liderazgo, en una catástrofe nacional, deja de ser un asunto partidista para convertirse en una necesidad pública.
Por eso la pregunta no va dirigida a Delcy Rodríguez. La respuesta de la tiranía es perfectamente comprensible dentro de su propia lógica de supervivencia estalinista. Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello saben que su permanencia depende del miedo (que cada día es menor). Y saben también que la presencia de María Corina Machado en Venezuela representa exactamente lo contrario: organización, esperanza, coordinación y la posibilidad de que una sociedad profundamente golpeada vuelva a reconocerse alrededor de un liderazgo legítimo.
No espero otra conducta de ellos.
La pregunta es para Washington. Es para @marcorubio. Es para @realDonaldTrump. Es para @usembassyve. Si Estados Unidos continúa ejerciendo una influencia determinante sobre el rumbo de la transición venezolana, ¿por qué impedir o aceptar que la dirigente con mayor legitimidad del país permanezca fuera precisamente cuando Venezuela más la necesita? ¿Qué interés estratégico puede justificar semejante decisión después de lo que acabamos de vivir?
Escuché con atención el mensaje que María Corina envió desde Panamá. Hubo una frase que resume perfectamente el momento que atravesamos: «Esto no se trata de mí». Tiene razón. No se trata de ella. Se trata de un país entero que necesita reencontrarse. Se trata de miles de venezolanos de la diáspora que quieren regresar para ayudar. Se trata de médicos, ingenieros, rescatistas, empresarios, voluntarios y familias que necesitan una conducción capaz de organizar el inmenso esfuerzo de reconstrucción que tenemos por delante.
Toda gran tragedia nacional necesita liderazgo. No para sustituir el trabajo de los rescatistas. No para reemplazar a los ingenieros. No para cargar escombros. Sino para darle dirección a una nación que intenta ponerse nuevamente de pie.
Venezuela necesita hoy ese liderazgo. Y la inmensa mayoría de los venezolanos ya decidió quién debe ejercerlo.
Si en Washington alguien considera que la presencia de Machado sobre el terreno puede resultar «desestabilizadora», me temo que está leyendo un país que ya no existe. Porque el verdadero factor de desestabilización no es la líder legítima de los venezolanos; es una tiranía que ha demostrado, frente a la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente, que no puede, no sabe y, lo más doloroso de admitir, tampoco quiere gobernar para proteger a su propia gente. Nos odia. Y, siendo honesto, también los odian los venezolanos a ellos. Existe una ruptura moral irreparable entre la sociedad y quienes ocupan de facto el poder.
El estallido social del que tantos hablan no ocurrirá porque María Corina vuelva a Venezuela. Podría ocurrir precisamente si el país continúa sin un horizonte político claro. Si la sociedad no encuentra una conducción capaz de canalizar institucionalmente el inmenso dolor, la frustración y la rabia acumulados durante estos días.
La forma de evitar ese escenario no consiste en mantener congelada una transición. Consiste en acelerarla. Consiste en permitir que la sociedad se organice para reconstruir el país física, económica, institucional y moralmente. Consiste en comprender que estos miserables que hoy permanecen cómodamente instalados en Miraflores ya no pueden seguir al frente de un país al que han demostrado despreciar una y otra vez.
También escucho con frecuencia que Venezuela debe proyectarse ahora como un país estabilizado y lleno de oportunidades para la inversión. Ojalá lleguemos pronto a ese escenario. Pero intentar vender hoy esa imagen ignorando la realidad que dejaron los terremotos sería un profundo error de diagnóstico.
Porque ningún inversionista serio apuesta únicamente por recursos naturales. Invierte donde existen instituciones. Donde existe seguridad jurídica. Donde existe capacidad administrativa. Donde existe un Estado capaz de responder cuando ocurre una emergencia. Y eso fue precisamente lo que esta semana quedó dramáticamente en evidencia.
Los videos de ciudadanos enfrentando a militares, las denuncias sobre obstáculos a la ayuda, el bloqueo de información y la indignación creciente de millones de venezolanos seguirán recorriendo el mundo. No hay estrategia comunicacional capaz de ocultarlo.
Y hay algo todavía más grave.
Un régimen que obstaculiza la ayuda humanitaria durante una tragedia nacional envía el peor mensaje posible a cualquier ciudadano y a cualquier inversionista: que ni siquiera frente al dolor colectivo está dispuesto a renunciar a la lógica del control criminal. Si roban comida, imagínense cómo van a robar las máquinas de empresarios.
Los venezolanos seguiremos agradeciendo el respaldo de Estados Unidos. Seguiremos considerándolo un aliado natural. Pero precisamente porque somos aliados debemos poder hablar con franqueza.
El problema nunca fue solamente Nicolás Maduro. El problema es el chavismo. El problema es Delcy Rodríguez. Es Jorge Rodríguez. Es Diosdado Cabello. Es una estructura de poder que ha demostrado durante veintisiete años que destruye todo aquello que toca y que, incluso frente a una tragedia de esta magnitud, sigue actuando como un obstáculo para su propio pueblo.
Han pasado seis meses desde el 3 de enero. Ha pasado una semana desde el 24 de junio. Cada uno de esos días ha tenido un costo humano. Y los venezolanos ya no podemos seguir esperando.
Queremos caminar junto a Estados Unidos. Queremos que siga siendo nuestro principal aliado en la recuperación de la democracia. Queremos que la reconstrucción de Venezuela sea también una historia de cooperación entre dos países que comparten valores e intereses. Pero también debemos decir con claridad que nosotros no podemos esperar indefinidamente. No podemos. Y no lo haremos.
El chavismo debe llegar a su fin.
No solamente porque destruyó la democracia. No solamente porque destruyó la economía. No solamente porque destruyó el Estado. Sino porque esta semana terminó de demostrar que también es incapaz de conducir el dolor de una nación. O, peor todavía, que lo disfruta.
Si para poner punto final a esta tragedia seguimos contando con el apoyo de nuestros aliados, estaremos profundamente agradecidos. Ojalá sea así. Si ese apoyo no alcanza o no llega con la urgencia que el momento exige, los venezolanos haremos lo que ya empezamos a hacer durante esta semana. Tomaremos el martillo con el que hoy removemos escombros para reconstruir nuestras ciudades. Y, cuando llegue el momento, también para derribar el muro político que desde hace veintisiete años impide que Venezuela vuelva a levantarse.
Ya ha sido demasiado.
Entonces en el estado 51 de los Estados Unidos está prohibido usar X, una ciudadana que nació allí tiene prohibido ingresar, se viola diariamente las libertades civiles y políticas de los ciudadanos y se encarcela al que piensa distinto.
Vaya.
Las Fuerzas Armadas del chavismo publicaron un ridículo video en el que querian aparentar que estaban trabajando en el rescate, tras las críticas lo eliminaron, pero quedó guardado.
Exijo la entrega inmediata de Diosdado Cabello ante la justicia estadounidense. Este matón debe pagar por sus crímenes de lesa humanidad y dejar de obstaculizar el proceso de rescate. 🇻🇪