Nadie necesita ser negro para luchar contra el racismo.
Nadie necesita ser gay para luchar contra la homofobia.
Nadie necesita ser mujer para luchar contra el machismo.
Los hombres feminizan a otros hombres a través de la homosexualidad para humillarlos, porque lo femenino “es humillante”, y según ellos no hay nada más femenino que el que te gusten los hombres.
Es decir, la homofobia nace de la misoginia. Sin misoginia no habría homofobia.