No voy a negar que esperaba que me dijeras que si, porque buscaba una excusa para quedarme. Ahora ya no tengo razón para quedarme y más razones para irme.
Si me dieran una moneda por cada vez que escucho que me dicen que soy el tipo de mujer que todo hombre quisiera o que cualquiera se moriría por mi; no sería millonaria pero si me hubiera podido alcanzar para comprarme una magnum