Madurar es darse cuenta de que, a veces, como adulto, tienes que decidir
"Esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir asi" y mantenerlo.
Ya sea la familia, una relación o una amistad.
La responsabilidad afectiva es entender que tus palabras y hasta tus silencios impactan en la mente y el corazón de la otra persona.
No es un acto de obligación cuidar lo que haces y dices, es un acto de cariño.
La muerte del Mencho puede tener implicaciones diplomáticas con EE.UU., pero el foco debería estar en la reconfiguración interna del crimen.
Cuando cae un liderazgo, no se acaba la estructura: se fragmenta.
Y nuestra política criminal sigue quedándose atrás.
"Ojalá no olvides quererte siempre...
Que lleves las ansias de ser vida y la paciencia de entender que todo florece a su tiempo, que te mires con la misma ilusión que miras las estrellas...
Ojalá no olvides quererte en los días grises, abrazarte en tus noches más frías”