Me di cuenta que este año fue el que más me ayudó a madurar, aprender, a entender que merezco y que no, un año que me hundió de todas las maneras posibles pero que también me ayudó a saber levantarme nuevamente
Estos últimos días del año recuerda que estás haciendo lo mejor que puedes, que eres suficiente, que la vida está llena de nuevos comienzos y que todo va a estar bien.
Todos hablan del amor propio y del empoderamiento, pero nadie habla de cuanto duele. Duele conocerse a uno mismo y ponerse límites, duele decirse no a uno mismo a pesar de que es lo que uno quiere. Nadie habla de eso, de que el amor propio, también duele.