Tengo la costumbre de guardar bolígrafos en el bolsillo trasero de mis pantalones y después sentarme sobre ellos, dejando en los mismos una mancha imposible de quitar por más que los lave.
Tú no puedes quitar la mancha de pecado de tu vida, pero Jesús puede.
El propósito de la vida, es mucho más importante que las posesiones y propiedades. Tener más con lo que vivir no es sustituto de tener más por lo que vivir. «Los dos días más grandes de tu vida son el día en el que naces y el día en el que descubres el porqué» (Mark Twain).