A mí, de pequeña, asesinos como tu padre, me robaron la inocencia y nunca más pude ver a mi padre. Sólo me ha quedado la posibilidad de hacer muchos kilómetros para poder llevarle flores a su tumba. Nosotros no elegimos ser víctimas, tú padre eligió que tú te sintieras víctima
Que el director deportivo de un club- Estado financiado por el dinero de Qatar, sede de un Mundial que será vergonzante y en el que ya han muerto miles de personas tratadas como animales de carga, hable de ilegalidad es, cuando menos, motivo de descojone generalizado.