Siempre me ha llamado la atención esta escena de Yoda. A veces hacemos las cosas a medias porque, en el fondo, ya hemos decidido que no podemos. Pero tampoco todo depende de nosotros. ¿Dónde está el equilibrio entre ponerlo todo y confiar en Dios?
“Pues bien, cuando quieras calcular el auténtico valor de un hombre y conocer sus cualidades, examínalo desnudo: que se despoje de su patrimonio, que se despoje de sus cargos y demás dones engañosos de la fortuna, que desnude su propio cuerpo. Contempla su alma, la calidad y nobleza de ésta, si es ella grande por lo ajeno, o por lo suyo propio” Séneca -Cartas a Lucilio (IX, 76, 32).