Vamos a ver, porque esto ya roza lo absurdo.
El tecno, que a mi personalmente no me gusta y diría que lo aborrezco, es música con unos estándares que quien quiere hacerlo los tiene que seguir y "defenderlos" de cara al público (el público espera "algo" de esa música y el artista ha de cumplir esas expectativas, en términos musicales siempre, no de show).
Taylor Swift, que a mi me aburre de manera inimaginable pero entiendo perfectamente por qué gusta, también interpreta canciones de manera correcta, y además lo adorna con un show que a mi me da una pereza absoluta, pero la música (ella sabe tocar aunque sea 10 acordes) y la voz están ahí. Es un show enorme que pesa más que su música, pero hay música que lo justifica.
A mi me gustaría que alguien que va al concierto de Bad Bunny, Myke Towers, o el Alejandro ese, me diga exactamente qué hacen bien, como individuos, en lo musical, qué aportan a la interpretación de sus temas en ese concierto. ¿Cantan bien? ¿Cantan en algún momento? ¿Tocan algún instrumento? ¿Bailan bien? ¿O estás pagando por ver a un tío "hablar" sus letras, que parecen escritas por un mermado mental o un niño de 13 años?
Un artista puede tener un buen show del que vas a poder estar muy orgulloso en Instagram, pero es que el artista, como su nombre indica, ha de hacer arte, y el arte no es "algo subjetivo", el arte es que si eres cantante tienes que afinar al cantar, o por lo menos CANTAR, tienes que recitar letras que hagan sentir o pensar, tienes que improvisar, tienes que componer o que interpretar, hacer ALGO relacionado con esta disciplina llamada música, que no es lo que a cada uno nos parece bien, sino que tiene unos fundamentos.
Porque si te cobran por ver la casita a 20 metros, ver a un tío murmullar letras, y hacer el ganso en una grada 2h, pues... hija mía, eso lo puedes hacer en las fiestas de Almendralejo con la Orquesta Maravillas o Spotify.
Por lo menos seamos sinceros. Si vas a ver mierda, admite que vas a verlo porque está de moda, porque te gusta poder decir que has ido, porque es un evento social, por mil cosas. Y sobre todo, admite que la música aquí no tiene nada que ver y estás yendo a un show, a un teatro, no a un concierto.