Apenas se ha detenido en las noches desde la celebraciรณn, pero la cola de almas parece empezar a reducirse. Hoy navega por el Nun'tis con algo mรกs de calma, aunque la balsa siga llena.
Tiene trabajo tras el desfile. Ahora a las almas les corre la prisa por reunirse en la orilla del Nun'tis, llevadas por las historias de amor que cuentan los espรญritus mรกs viejos.
Ha estado toda la madrugada moviรฉndose con la balsa solar, despuรฉs de quitarse la ropa ceremonial.
Deja un รบltimo beso en sus nudillos antes de que la fiesta los reclame por separado, ella con Ast'Kissa y Hat'Ramla... รl al ring. Intuye a Har'Zahur y ya ha visto a su hijo.
Pelearรก con ellos y con todo aquel que le quiera desafiar, dedicando cada victoria a su Esposa Divina.
Un tanto a regaรฑadientes deja ir por fin la mano de Nashwa, de su ahora esposo -divino y humano- para aceptar la llamada de Ast'Kissa y dejarse conducir al lugar que le corresponderรก durante los combates y las celebraciones en esta larga noche de alegrรญa.
< oreja, expectante del espectรกculo que les debe.
Ast'Kissa le hace un gesto a Neb'Meryt para que la acompaรฑe mientras Ann'Naeem se prepara, invocando su bastรณn, para lo que el avatar de la fiesta y el amor espera.
En el Maeth'Hat'mhet y su plaza les espera todo, la celebraciรณn sigue y la mรบsica flota en el ambiente, escuchada desde cualquier rincรณn como si fuese obra de magia. Hat'Ramla estรก en la cima de un escenario de pelea improvisado que espera al novio, con una sonrisa de oreja a >
< cede el protagonismo en el miso silencio que ha llegado, llevรกndose con ella su aura melancรณlica por una ceremonia que toda la ciudad encuentra hermosa.
โ๏ธ Aat'Meshkenet cierra la ceremonia con el beso, alzando su voz hacia el pueblo con el esperado anuncio de que la boda ha sido bendecida por los dioses. El pueblo alza la voz, los aplausos llenan la plaza, los silbidos, los vรญtores, la mรบsica inicia esperando que el desfile >
< retome su camino y se dirija hacia el templo de Hat'mhet, donde la fiesta estรก lista para los novios en cada detalle, donde las calles estรกn adornadas de lazos de amarillo y ojo, las flores cuelgan y flotan, suspendidas por la magia...
Ella da su final y mira a la pareja, >
โ๏ธ Aunque hay dolor pintado en sus ojos, la sonrisa que esboza Meshkenet ante los que estรกn por casarse es suave, casi dulce. Escapa un poco se su seriedad, quien sabe porquรฉ, mientras se coloca del todo en su posiciรณn, tomando aire.
โEntonces, es el momento que toda Aa'mhet >
< ha estado esperando โy aรฑade, en voz bajaโ: pero especialmente los novios.
Es el momento de oficializar la uniรณn ante los dioses. Hace un gesto suave para que ocupen sus puestos, sin cambiar su sonrisa. No lo disfruta, pero la pareja le provoca una ternura vieja, que ha >
โ๏ธ Los espera en su posiciรณn, quieta como la figura que representa, observando los gestos de su amor como si estuviese ajena a la emociรณn que los envuelve y aรบn lanza flores sombre el camino que han recorrido ambos.
โDai'Nashwa, Neb'Meryt.
Los nombres se mencionan con una >
autoridad que los aleja de la fiesta, como si aislase... recuerda que ante lo que estรกn es una ceremonia sagrada, una promesa ante la Juez de los Dioses. Hoy lo que vienen a hacer, a parte de una exhibiciรณn de una leyenda que la ciudad adora, es un juramento que los enlazarรก >
Aat'Meshkenet espera en la entrada de su templo, a la vista del pรบblico, con todo preparado para los novios como si fuese una boda de las que se da en el interior, mรกs รญntima... Sin embargo esta estรก pensada para que toda Aa'mhet la disfrute y se harรก en la entrada como si se >
< tratase de un escenario.
Ast'Kissa y a Ann'Naeem se adelantan, ocupando su puesto detrรกs de la pareja, retomando un poco de seriedad tras la divertida travesรญa, especialmente Kissa. La ciudad guarda silencio, expectante de ver una de sus leyendas sobre el amor en vivo, como >
Ast'Kissa se aferra a Ann'Naeem como un ancla, y a Iss'Nailah como si de soltarla pudiese perderla en el fondo del Nun'ris. Y asรญ es como llegan a la entrada del templo.
Los sacerdotes se dan algunos de bruces contra el suelo, los leones caen de pie, los chacales de sombras >
< se sumergen y salen como si no hubiese pasado nada.
Naeem las mira y deja que Kissa se acomode, se equilibre y lo suelte. Sobre las escaleras les espera a la pareja Aat'Meshkenet, con el atuendo ceremonial, en un solemne silencio. Es la รบnica que no parece estar disfrutando >