Nos quitaron las tarjetas de memoria y nos hicieron pagar por almacenamiento. Nos quitaron los CD y DVD y nos hicieron pagar por streaming. Nos quitaron el software que podías comprar una vez y lo convirtieron en una suscripción mensual. Nos quitaron la propiedad, la conveniencia y básicamente todo lo que solía ser una compra única… y luego, de alguna manera, nos hicieron pagar por ello todos los meses.
No tengo ganas ni de estudiar, ni de hacer ejercicio, ni de no comer, ni de comer sano, ni de responder mensajes, ni de fingir demencia, ni de estar feliz, ni de hablar, ni de mejorar, ni de nada