para mí es exactamente al revés: encontrarte con la imposibilidad de traducir su mundo, no comprender por completo sus miedos ni su forma única de entender la vida, y sin embargo elegirlo
te obsesionas con encontrar combinación de palabras correctas para conquistar a la persona que te gusta, cuando resulta que con la persona correcta todas las palabras sin importar el orden o incluso la coherencia de estas, son las correctas