detrás de un “yo sí puedo” hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza, mala alimentación. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.
me quiero abrazar tan fuerte y decirle a mi yo cansado/a y triste que todo va estar bien, que este proceso es el que me va a hacer más fuerte en el futuro, que está bien tener miedo, estar enojado/a y a veces triste, te prometo que vamos a estar bien.
yo NUNCA me voy a olvidar de la noche que no podía ni respirar de tanto llorar, así como tampoco me olvido de quienes fueron las únicas personas que estuvieron.
detrás de un “yo sí puedo” hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza, mala alimentación. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.
recibir halagos por tu apariencia fisica está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso por lejos es distinto
hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, las lloré, las soñé, las necesité, las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.
me llevó mucho tiempo entender que, aunque sepamos cuidarnos solos y seamos independientes, habrá días en los que desearemos que alguien nos escuche y nos dé un abrazo para aliviar todo lo que sentimos. No siempre seremos tan fuertes para soportar tanto peso solos y está bien.
normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.