Podemos echarle la culpa al cambio equivocado al jugador que falló a Samuel usando la verde.
Pero mientras sigamos creyendo que el éxito depende de un héroe excepcional en lugar de construir procesos a largo plazo, seguiremos decepcionándonos...
y no estoy hablando de futbol.
Fuera de broma, una vez que termine la participación de México en el mundial, ojalá blinden a Gil Mora de toda la histeria colectiva y tenga una buena red de apoyo.
Ya vimos los estragos de la adulación eufórica en cierto hombre leguminosa. Morita merece un crecimiento sano.