@ankorinclan Los venezolanos arrollados por las tanquetas de su amigo Chávez lo recuerdan con mucho cariño.
Perdón, no recordaba que los culpables fueron los venezolanos arrollados porque se pararon delante de las tanqetas. ASCO!!
@DeiviDMilano Si un juez libera a un asesino confesó porque según él es un clamor de las "redes sociales" y después ese asesino ya en libertad comete una masacre, este CDSM juez o uno de sus hijos tiene justificación al decir que no tiene culpa, que la culpa es de Ticktock ???
Cinicos!!!
Gaza e Israel. El eterno problema de la mentira y la victimización.
No creo que tenga que repetirlo, porque yo odio lidiar con subnormales, pero son los que más abundan, como el marabú en Cuba, y es por ello que vuelvo a hacer la salvedad. Yo no tengo preferencias políticas por nadie, de ninguna ideología, e intento siempre ajustarme a lo objetivo aunque la verdad moleste a ambas partes.
Expondré datos, hechos, y siempre llegará el idiota de turno abrazado por la izquierda a intentar desmentir lo que escribo, aunque sin éxito.
El 7 de octubre de 2023 no fue un «estallido de resistencia». En lo absoluto. No se dejen engañar. Fue una operación bien planificada, con unos 1200 muertos en Israel (la mayoría civiles), 251 rehenes, violaciones y mutilaciones documentadas en varios puntos, y el asesinato de familias enteras en los kibutz (comunidades o asentamientos agrícolas en Israel).
Hamás lo filmó y lo reivindicó. Eso es el punto de partida. Lo que vino después en Gaza es la guerra que ese ataque desató, no un relámpago que cayó del cielo.
¿Genocidio? En derecho, no es un grito de protesta ni una pataleta de cuatro lisiados mentales en una manifestación de grajo sucio. Es un crimen con un requisito brutalmente estrecho: actos determinados más la intención específica de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal.
Matar muchos civiles en una guerra urbana no basta. Tampoco basta la destrucción masiva. Hace falta el dolus specialis: que el objetivo sea el grupo, no el enemigo armado que se esconde dentro de él.
Si no entendiste, vuelve a leer. Tómate tu tiempo, no hay prisa.
Ningún tribunal ha dictado sentencia de fondo. El caso de Sudáfrica contra Israel en la CIJ sigue en fase escrita; el calendario actual llega a 2029. Las medidas provisionales de 2024 no son un veredicto de genocidio: son un umbral bajo («plausible») para no descartar el caso de entrada. Quien las vende como condena miente o no ha leído el auto.
Una comisión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, órgano con historial largo de obsesión selectiva con Israel, concluyó en septiembre de 2025 que sí hay genocidio. Es un informe político con forma jurídica, no una sentencia.
El umbral que los tribunales internacionales han exigido en otros casos (Bosnia, Ruanda, Myanmar) es más alto: la intención de destruir al grupo tiene que ser la inferencia única razonable, no una de varias.
Y repito, esta es la misma ONU que desoye a Cuba, a los religiosos en Nigeria, a las ni��as secuestradas y violadas por Boko Haram, a los presos y asesinados en Venezuela, a los desterrados en Nicaragua. Sí, es la misma ONU. El mismo saco de excremento.
Veamos los números. El Ministerio de Salud de Gaza (controlado por Hamás) habla de más de 70 000 muertos. Un estudio de The Lancet Global Health estimó unas 75 200 muertes violentas hasta enero de 2025. Israel, que durante dos años desacreditó esas cifras, acabó aceptando en 2026 que el orden de magnitud (~70 000) es «ampliamente exacto».
Eso no cierra el debate sobre quiénes son. Hamás no separa combatientes de civiles. El IDF ha reivindicado decenas de miles de milicianos muertos; una filtración de una base de datos interna israelí, publicada por +972 y The Guardian, sugería un porcentaje de civiles mucho más alto de lo que el gobierno israelí decía en público. Si esa filtración se sostiene, Israel mintió sobre la proporción. Mentir sobre la proporción es un problema moral y operacional grave. No es, por sí solo, prueba de que el objetivo era borrar al pueblo palestino.
Gaza tenía unos 2,2 millones de habitantes. Una guerra de más de dos años en uno de los terrenos urbanos más densos del planeta, contra una organización que cavó cientos de kilómetros de túneles bajo hospitales, escuelas de la UNRWA y barrios enteros, produce exactamente lo que se ha visto: un saldo civil horroroso. Eso puede ser crimen de guerra, uso desproporcionado de la fuerza, indiferencia criminal hacia no combatientes. Puede y debe investigarse. Convertirlo automáticamente en genocidio es un atajo político.
Hamás sí tiene un texto de intención. La Carta de 1988 no es ambigua: Israel existirá «hasta que el islam lo borre»; el Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes luchen contra los judíos. La revisión de 2017 suavizó el lenguaje antisemita explícito, habló de «sionistas» y aceptó un Estado en las líneas de 1967 como etapa, pero no reconoció a Israel y mantuvo la «liberación completa de Palestina, del río al mar». El 7 de octubre fue la práctica, no la metáfora ni el papelito polvoriento.
Hamás gobierna Gaza desde 2007.
No construyó un Estado viable.
Construyó un ejército subterráneo y un sistema de cohetes.
Usó hospitales (Shifa, hospital europeo de Jan Yunis) y escuelas de la UNRWA como nodos militares: túneles, depósitos, puestos de mando, directores de escuela que figuraban en nóminas de las Brigadas Qassam.
Eso no lo inventó un portavoz israelí; hay documentos incautados, diarios de mandos, reportajes y evidencias físicas. Quien sitúa a su propio civil encima del lanzacohetes está eligiendo la proporción de muertos. Llamar a eso «escudo humano» no es propaganda; es la descripción exacta del método.
Pero la izquierda no trata a Hamás como trata a Israel. Y esto no es un misterio sofisticado.
El marco dominante en las universidades, las ONG y parte de la prensa occidental es binario: opresor colonial vs oprimido indígena.
Israel encaja como Estado aliado de Estados Unidos, con ejército, con prensa, con responsabilidad jurídica. Hamás no encaja. Es teocrático, homófobo, ejecuta disidentes palestinos, usa a su población y tiene un programa de destrucción del Estado judío.
Si se admite eso, el relato se rompe. Entonces se minimiza el 7 de octubre, se niega o se relativiza la violación sistemática, se llama «resistencia» a una masacre y se desplaza toda la culpa al que responde. ¿Qué pretendía el agresor, un paseo por la playa y bebidas al atardecer? No me jodan.
También existe mucha disonancia cognitiva. Si tu mapa mental dice que el palestino es siempre víctima y el israelí siempre verdugo, el 7 de octubre no cabe. La solución más barata no es revisar el mapa; es inflar el crimen de la respuesta hasta que eclipse el crimen original y la gente pierda la noción de los asesinados, de los violados, de los torturados. Quizás hasta el punto de decir que no ocurrió, como mismo hacen muchos con el Holocausto.
«Genocidio» sirve para eso; es la palabra máxima, la de moda, incluso sin que puedan definirla de acuerdo al concepto jurídico aceptado a nivel internacional. Anula la distinción entre una guerra sucia y un proyecto de exterminio.
Hay también selectividad brutal. Pero en serio, y es muy triste que eso ocurra, aunque causa más ira que pena que todos estos soplatubos de la izquierda, pasando por los gobiernos que odian a Israel, no quieran reconocer que para ellos los crímenes son distintos en dependencia de quien los cometa y, sobre todo, de quien se victimice.
Siria, Yemen, Sudán, los uigures, entre muchos otros, no generan acampadas universitarias ni rupturas de coaliciones o pactos. Israel sí, porque es visible, es un Estado democrático, se le puede presionar y, en la gramática identitaria actual, los judíos han sido reclasificados como «blancos/opresores» aunque la mitad de Israel descienda de expulsados de países árabes.
Hamás no rinde cuentas ante los votantes europeos. Israel sí.
La fórmula honesta es más fea que las pancartas. Hamás cometió una matanza con la intención de destruir judíos e israelíes como tales y diseñó un campo de batalla para que cada respuesta israelí matara palestinos. Hamás es un grupo de delincuentes, terroristas y asesinos, que tampoco dudaría un segundo en eliminar a los mismos que hoy claman por Palestina desde su homosexualidad y su patología enfermiza de llanto sin lágrimas.
Israel respondió con una campaña que ha matado a decenas de miles de no combatientes y ha destrozado Gaza. Hamás busca un genocidio con carta fundacional. Israel lleva a cabo una guerra de aniquilación de una organización terrorista empotrada en una ciudad. ¿Leíste bien? En una ciudad. Fíjate si son malvados e hijos de puta que saben muy bien que solo existirían si se esconden entre la población civil, si los usan como carne de cañón y como excusa para sus fechorías cuando llega el contraataque de la otra parte. Es que hay que ser malparido para no verlo.
Repito. Hamás escribió y firmó un documento para hacer desaparecer a Israel. Israel está intentando pulverizar a Hamás en medio de una ciudad con túneles y escondites. Son dos cosas distintas. Confundirlas no es solidaridad con Gaza. Es hacerle el trabajo de relaciones públicas a Hamás.
La izquierda que grita genocidio a las 48 horas y apenas murmura «contexto» ante las violaciones filmadas no defiende a los palestinos.
Defiende un relato.
Israel es atacable porque es un Estado, tiene instituciones y aliados. Hamás no rinde cuentas ante nadie; ni ante Europa, ni ante las mujeres de Gaza, ni ante los rehenes. Por eso se le perdona lo que a ningún otro actor se le perdonaría.
El eterno oprimido que decapita civiles deja de ser oprimido en el instante en que aprieta el gatillo. Quien no se atreve a decirlo no está con Gaza. Está con Hamás, aunque se vista de solidaridad. Y eso te hace, zurdo de mierda, otro cómplice inservible en este mundo en el que no deberías tener ni derecho a respirar.
¡Váyanse todos con su victimismo socialista y de izquierda pa' casa de la pinga!
@lafm Que pregunta tan majadera!!!
Porqué más bien no lo toman como una muestra de libertad de cultos!!??
Bueno tambien es cierto, si les hizo falta los brujos y chamanes, tienen razon. Se cansa uno!!
@cayetanaAT@el_pais A usted con todo mi respeto le pregunto: Y porqué trabaja dando tantos rodeos. Dé un paso firme al frente y exija que en las priximas elecciones usted va por la Presidencia.
Con el Sr Feijóo, hagan lo que hagan, no le veo buen futuro al PP y menos a España.
Anímese!!
@ThomasitaD Supongo que el sueldo convenido en D1 es el máximo sueldo que se le puede pagar a un empleado que no es capaz de conseguirse otro trabajo o sueldo mejor.
Lo demás es paja o resentimiento "socialistoide".
Buen provecho!!