“If the doors of perception were cleansed every thing would appear to man as it is, Infinite. For man has closed himself up, till he sees all things thro' narrow chinks of his cavern.”
― William Blake, The Marriage of Heaven and Hell ―
« Si tienes un problema, eso significa que puede resolverse. Si no puede resolverse, entonces no es un problema. Es una realidad que hay que aceptar. »
— Gustavo Fring
Algo extraordinario sucedió en las costas de Oaxaca, México: durante menos de 48 horas, más de 330,000 tortugas golfinas emergieron del océano y ocuparon la arena del Santuario Playa Escobilla, transformando la playa en uno de los mayores escenarios de vida que pueden contemplarse en la naturaleza.
No llegaron por accidente ni de manera aislada. Miles de hembras avanzaron al mismo tiempo, impulsadas por un instinto ancestral que las llevó hasta el lugar donde depositarían sus huevos antes de regresar al mar. Este impresionante fenómeno de anidación sincronizada es conocido como “arribada” y, en esta ocasión, correspondió a la sexta registrada durante la temporada.
Cada tortuga puede dejar cerca de cien huevos bajo la arena, por lo que aquella inmensa movilización podría representar el comienzo de millones de nuevas vidas. Durante unas horas, no fueron las personas quienes dominaron la costa: Oaxaca contempló cómo un ejército pacífico surgía del océano para asegurar el futuro de su especie.