Pensé en vengarme pero, tienes traumas, vives de apariencias, tienes malas mañas, una familia disfuncional y no tienes amor propio: la vida ya te odió primero.
Decir que el feminismo "destruyó" la familia es admitir que la "familia tradicional" dependía de que las mujeres obedecieran, callaran y sacrificaran su libertad por sostenerla.