QUÉ LE HARÍA A JUDE
Me tumbé en la cama con el rabo apuntando hacia el techo, Jude lo tomo como una invitacion y sin pensarlo dos veces se colocó encima, tras colocarselo volvió a subir, así un par de veces, deleitándose con mis bufidos, le ensarté de un movimiento rápido y eficaz e inició un ritmo brutal.
Jude fue poco a poco cogiendo el ritmo propio de la cabalgada, contrayendo su agujero en el momento exacto para que yo notase como buscaba ordeñarle.
No se cuánto rato estuvimos así, solo sabía que no se iba a cansar de esa sensacion indescriptible de placer.
Me derrumbe sobre Jude, su peso reconfortante, sus labios buscando los de él en un beso hambriento y sucio, sus lenguas enredándose mientras sus respiraciones se entremezclaban. Jude podía sentir mi semen goteando de su agujero, resbalando entre sus nalgas, pero no le importaba. Nada importaba más que mi cuerpo sobre el suyo, el latido acelerado de su corazón contra mi pecho, el sabor salado de su sudor en sus labios....
COMO RECORRÍA A BORBOTONES SU LECHE EN MI CUERPO.