La ansiedad te saca granos, te quita el hambre, el sueño, te adelgaza/engorda, hace que no te puedas concentrar, te hace sentir insuficiente, te aleja de la gente que querés, causa dolores físico y psicológicos pero para algunos es "es solo estar inquieto”. No entienden nada.
La madurez te hace entender que ser infiel es una completa pérdida de tu tiempo, y que no existe nada más reconfortante que hacer de todo con tu pareja, sin mirar a nadie más.