Si me ven un sábado 8 de la mañana levantada porque mi hija se despertó 7 a.m, déjenme ahí, es exactamente donde quiero estar (mentira, alguien que la venga a buscar así me voy a dormir, gracias).
Con el tiempo aprendes a frenar la lengua, y no reaccionar cada vez que escuchas o ves algo que no te gusta. Aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones y personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía, nada más sanador que eso.