Cuando los hombres normalicen el sanar, a cuidar de sus emociones y a hacerse cargo de sus acciones dejando ese asfixiante ego.
La vida va a ser mucho más hermosa y liviana, para ellos y nosotras...!
Nos hemos visto durmiendo, sin arreglarnos, llorando, hablando de nuestros papás, riéndonos hasta que nos duele la panza, cantando a todo pulmón, enojados, enamorados, estresados, haciendo planes juntos, con el corazón roto y a pesar de todo aquí seguimos el uno para el otro 💜