Palabras de nuestro futuro presidente @ABDELAESPRIELLA respecto al entramado de la suspención de Petro por parte de la representante Gloria Arizabaleta esposa de Roy Barreras.
Sigan creyendo….
Apenas ganen dirán que el Congreso los sigue bloqueando y que la ciudadanía tiene derecho a convocar una constituyente, que es el pueblo quien lo hace, que no son ellos!!
¡Al perro no lo capan dos veces!
Oye tú mamerto gran HP, sabes por qué gritabas "Uribe paraco, el pueblo está berraco", pues porque solo Uribe pudo detener la ola violenta en la que estaba el país en el 2002, así como está ahora, pero durante varios años.
Que paraco tan raro es Uribe, desmanteló las AUC, capturó a sus cabecillas y los extraditó a los Estados Unidos, su enemigo Petro en cambio, los sube a las tarimas, los abraza, intercambia sombreros y los nombra gestores de paz, pero vaya explique esto a un hp petrista ignorante.
Muchos Petristas piden el voto por Cepeda argumentando que no nos convertimos en Venezuela,
¿Qué tan cierto es?
La verdad es que en todo lo que estuvo al alcance de las decisiones de @petrogustavo sí nos convertimos en Venezuela.
1. En salud, con la Nueva EPS regresamos a un modelo peor que el del Seguro Social, con un aumento en las tutelas del 26,4% y el crecimiento exponencial de muertes por falta de atención.
2. Señal Colombia, un canal que por Constitución debe ser cultural y educativo, se convirtió únicamente en propaganda oficialista, al punto que la Misión Electoral de la Unión Europea declaró que interfirió en las elecciones.
3. Igual que como pasó con PDVSA, redujeron dramáticamente la producción de Ecopetrol y las utilidades en un 40% (la utilidad cayó a cerca de 9 billones de pesos en 2025, frente a aproximadamente 15 billones el año anterior).
4. La inversión privada cayó un 35%.
5. El empleo en el sector privado cayó 12%, mientras los contratos de prestación de servicios públicos crecieron un 400%.
6. Las Fuerzas Militares han sido lentamente desmanteladas; Los mejores generales han salido y ¿Cuántas aeronaves militares se han estrellado?.
Las cifras oficiales hablan de un total de 233 aeronaves que no están operativas.
Como si fuera poco la inteligencia fue entregada a las disidencias de las FARC.
7. La inversión en infraestructura se paralizó completamente.
8. La deuda pública creció exponencialmente y se rompió la regla fiscal.
En perspectiva, nos convertimos en Venezuela más rápido que en el primer gobierno de Chávez.
Lo que pasa es que, a diferencia de Venezuela, que no tenía un banco central autónomo, el Banco de la República contuvo la inflación, mantuvo el poder adquisitivo y evitó el colapso del peso.
Por esta razón, la prioridad de @IvanCepedaCast , como la ha indicado el mismo @petrogustavo, es acabar la independencia del Banco de la República y controlar la emisión de dinero, en ese momento cuando peso solo sirva para hacer origami, ya será muy tarde para darnos cuenta que nos convertimos en Venezuela.
De igual forma, necesitan reformar la Constitución para terminar de acabar con el sistema pensional, el ahorro y el sistema productivo; disparar los impuestos a los trabajadores para terminar de acabar la clase media trabajadora y crear una masa crítica de pobres que dependa totalmente de una libra de arroz que le regale el Estado, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela.
#EnVivo "Me siento pisoteada por las mismas instituciones en Colombia. Todos los días enfrento humillaciones, amenazas y esquemas que buscan silenciarme desde que empecé a denunciar públicamente estos casos.
Mientras tanto, veo que la mujer con la que me enfrento es exaltada como defensora de derechos humanos" @DeisyDorelly
Conéctese!
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○ Que Griselda Lobo alias "Sandra Ramírez" llegue a una comisión de derechos humanos no es un avance: es la evidencia de hasta dónde se degradó el estándar moral del Estado.
No es solo una contradicción, es una afrenta directa a las víctimas. Quien hizo parte de una estructura criminal responsable de violaciones graves no puede reciclarse como autoridad en DD.HH. con un tuit y frases vacías.
Sin verdad exhaustiva, sin reparación verificable y sin asumir responsabilidades individuales, esto no es reconciliación: es impunidad con investidura.
Hablan de “transformación social” mientras evitan cualquier rendición de cuentas. Hablan de “escuchar a las comunidades” mientras las víctimas siguen esperando respuestas. Es un discurso diseñado para limpiar reputación, no para responder por el pasado.
Si todo vale, entonces nada vale. Y cuando los derechos humanos se vuelven un instrumento de conveniencia política, dejan de ser un principio y se convierten en una fachada.
Que país tan de puta mierda jajajajajajajaja
Como es posible que la mayor proxeneta de niñas en la historia de Colombia sea vicepresidente de la Comisión de DERECHOS HUMANOS del Senado??????
El "cambio" en la Nueva EPS es un desastre: patrimonio negativo de -$6,25 billones y 66.000 tutelas en un semestre. El Gobierno asfixió el sistema dejando de pagar $32 billones.
No están salvando vidas, están quebrando hospitales para forzar su reforma. 💉💀
Uribe no se quemó
Por Carolina Restrepo Cañavera
Decir que Uribe “se quemó” es una frase fácil. Y las frases fáciles sirven generalmente para no pensar.
Uribe no se puso de número 25 por ingenuidad, ni por vanidad.
Se puso ahí sabiendo perfectamente lo que hacía.
Sabía que no era una apuesta menor. Sabía, incluso, que muchos estaban esperando ese resultado para decretar, con la ligereza de siempre, su final político. Y aun así se puso ahí.
Eso ya dice mucho.
Pero dice todavía más lo que vino después.
Porque mientras tantos opinan desde la comodidad del comentario rápido, Uribe volvió a hacer algo que muy pocos en Colombia serían capaces de hacer a su edad, con su historia, con sus cargas y con todo lo que le han puesto encima: recorrer el país entero.
No a media marcha. No para cumplir. No para dejarse ver. Lo recorrió con alegría, con sonrisa, con disciplina, con palabra amable, con una devoción conmovedora por la gente y por Colombia.
Yo lo vi.
Y justamente por haberlo visto me produce desprecio intelectual escuchar esa tontería de que “Uribe se quemó”. No. Lo que pasa es que hay quienes siguen sin entender de qué está hecho ese hombre.
Yo estuve ahí. Vi el ritmo. Vi el desgaste. Vi la intensidad de esos días. Y puedo decir algo que para mí vale más que cualquier análisis de escritorio: cuando yo me sentía cansada, verlo a él me daba hasta pena sentir cansancio. Porque él seguía. Seguía con energía. Seguía con afecto. Seguía con una cortesía intacta. Seguía saludando, oyendo, alentando. Seguía como si el cuerpo no tuviera derecho a reclamarle nada, porque por encima del cuerpo estaba la causa.
Y eso no es normal.
No es normal en un país lleno de políticos que a la primera dificultad se victimizan, se esconden o negocian su entusiasmo.
No es normal en una época en la que tantos entienden la política como cálculo, marketing o capricho personal.
No es normal ver a un hombre con ese nivel de recorrido, de desgaste y de persecución encima, volver a pararse frente al país con entereza, con serenidad y con amor.
Sí, amor.
Porque aquí hay una palabra que a muchos les incomoda, quizá porque les resulta demasiado grande para el cinismo en el que viven. Pero lo que yo vi fue amor por Colombia. Un amor real. No discursivo. No impostado. No escrito por consultor. Amor del que se vuelve trabajo, presencia, sacrificio y entrega.
Por eso la imagen correcta no es la de un hombre que se quemó. Es la de un ave Fénix.
A Uribe han querido volverlo ceniza durante años. Lo han perseguido judicialmente, lo han caricaturizado moralmente, lo han convertido en el blanco favorito de todos los resentimientos, y aun así ahí está. No disminuido. No arrinconado. No pidiendo compasión. De pie. De nuevo recorriendo el país. De nuevo despertando lealtades. De nuevo cargando una causa sobre los hombros. De nuevo siendo, para bien o para rabia de muchos, el gran punto de gravedad de una parte fundamental de Colombia.
Y la prueba está ahí.
Miren dónde está hoy el Centro Democrático.
Miren cómo volvió a levantar cabeza.
Miren cómo volvió a tener pulso.
Miren cómo volvió a convocar.
Miren cómo volvió a pararse con fuerza real en el escenario político.
Eso no pasó solo.
Eso no fue espontáneo.
Eso no fue una casualidad estadística.
Eso tuvo detrás a un hombre que, en lugar de retirarse a administrar su legado, decidió volver a poner el cuerpo, la voz, el tiempo y el alma por una idea de país.
De manera que no. Uribe no se quemó.
Uribe renació.
Y renació, además, en el lugar más difícil: entre las cenizas que tantos se empeñaron en fabricarle.
Renació más sereno, más hondo, más admirable. Renació como renacen los que no dependen de un cargo para existir, porque ya habitan en algo mucho más fuerte, en la memoria política, en la gratitud de millones y en la convicción de quienes todavía saben reconocer la estatura cuando la ven.
Decir que se quemó es no entender nada.
O peor, entenderlo todo y no soportarlo.