Iros despidiendo de la alta velocidad, como nos hemos despedido de las nucleares, las térmicas y de la sanidad.
El socialismo nos iguala, sí, nos iguala a Cuba.
Hoy se marcha el Sumo Pontífice del Toreo.
Gracias, Genio, por hacernos soñar, por ponerle alma al capote y misterio al arte.
No hay adiós para quien toreó la eternidad.
Gracias por hacer del toreo una oración y una religión.