"No me gusta hablar de felicidad, sino de armonía. Vivir en armonía con nuestra propia conciencia, con nuestro medio ambiente, con la persona que te gusta, con los amigos.
La armonía es compatible con la indignación y la lucha, la felicidad no. La felicidad es egoísta.
Como a veces digo, en vez de creer en la felicidad, creo en la armonía con el otro. Pienso que el amor es el encuentro de la armonía con el otro".
José Saramago
📷Sebastião Salgado
The average person will spend 6 years and 8 months of their life on social media.
141 minutes per day × an average lifespan.
That's more time than most people will spend eating, or with their closest friends.
More than a decade ago, this number was zero.
SOURCE: DataReportal / We Are Social 2025.
@PamCerdeira Andan niños en ellas, la gente las conduce sobre la banqueta como en carriles centrales, como peatón o cochista hay que esquivarlos y nunca he visto que los detengan, es más, ya ni he visto a la policía de tránsito.
¿Acaso está Mercurio retrógrado o algún otro planeta? Porque no puede ser que mis dispositivos estén fallando de tan fea forma, mi cel, mi SmartWatch murió, los audífonos de cable dejaron de escucharse y los plug in me sacaron alergia 😢
Entonces, los que juraban ser diferentes terminaron con Airbnbs de lujo en Tokio, cenas de más de 40 mil pesos, hospitales a la puerta de sus ranchos y millones fluyendo hacia los cuates. Poseen mansiones millonarias, hijos viviendo en embajadas o estudiando en el extranjero, y sospechosas sociedades con la delincuencia; viven como reyes en palacios mientras a nosotros nos recetan la “moral” de un plato de frijoles. A todo lo anterior, le sumamos la destrucción sistemática de nuestro país.
O el pueblo de México es el espectador más ingenuo de la historia, o simplemente aceptamos que nuestro único rol en esta “transformación” es pagar la cuenta del banquete donde nosotros somos el plato principal.
Quiero creer que solo los más fuertes trabajamos esta semana, al menos aquí.
Aunque no sé si sea requisito que los más fuertes en el edificio tengan que venir en pants y escuchen cumbias.