Cada día le pido a Dios sabiduría, que me permita ser una mujer paciente, edificadora, amorosa, feliz, llena de empatía y especialmente sentirme amada por él para discernir mi propósito de vida.
Los tiempos de Dios no sólo son perfectos: son justos, sabios y siempre llegan cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pidió llorando
Quién diría que el chavo que me pareció guapo en el 2017 porque lo vi en una foto con el grupo de amigos de una conocida terminaría siendo mi novio y papá de mis hijos 6 años después 🤭