Yo tenía 16 y 17 años cuando viví esto, mientras estudiaba en la Oficial B de Xalapa. No es una historia aislada en esa preparatoria: los testimonios como el mío se han acumulado en los últimos años. Se trata de un sistema que lo permite, un peligro, y el silencio es su cómplice. Por eso importa narrar qué nos pasó. Muchos cuentos de hadas nacieron así, para que sus historias no se repitan más.
Cagante la banda que siente que es aliada de todas las comunidades nomás por mencionarlas. También hay que accionar o, ya de menos, no hacer cosas que vayan en contra deeeee. AAhhhggg
Oigan, está muy cabrón que en la vida la gente 100% ojete siempre. ¿No les enseñaron bondad en su infancia? Ya mínimo la del respeto, no se la saben. Ni hablemos de empatía porque está más cabrón.
Pero la verdad es que sigo pensando lo mismo de siempre. Nadie debe aguantar malos tratos, ni modales, por las razones que sean. Y aquí estoy, no soportando mis propios dichos y aguantando eso que digo que no hay que aguantar.
Hace unos años me era tan fácil renunciar a todo y ya. Empezar en otra cosa o lo que sea.
Ahora ya no, quizás por la deuda adquirida (jaja), yo no le llamaría madurez, quizás si pereza (?).
Siento que al crecer (o envejecer) nos convertimos en personas que sólo quieren hablar de uno misme, o sea un poco más egoístas o narcisistas, también.