— ¿Me estás diciendo que esto es todo? ¿Tenemos ahora a todos nuestros enemigos en el mismo punto?
Porque de ser así... Ella misma podría acabar con esto en un santiamén, mas supone que hay detalles que se le escapan.
Comenzó a usar el visor que se le proporcionó para +
Lucci logrará captar como una de las unidades observa de reojo a la misma chica y realiza un saludo antes de activar su camuflaje.
Mientras se movían el efecto intentaba replicar aquello a su alrededor y tras la orden de dispersarse y ocultarse en la nieve, el camuflaje hizo espejo de su alrededor.
Siguiendo con una reducción total de sus lecturas térmicas al quedarse quietas.
Pronto aparecerá cierto convoy el cual estaban esperando, a la distancia con vehículos modernos con tonos oscuros.
Sumando pesados como tanques y soporte aéreo con helicópteros de cargo. Organizados y a un paso constante. Se dirigían en línea hacia las otras unidades.
—— Desconozco su cede de operaciones principales, asumo que no está ubicada aquí en el ártico por el tipo de vehículos y personal limitado que envían. . . Solo puedo confirmar que tienen información robada de la Unión Antártica y desde ahí, detalles de mi existencia.
La principal pronto se recostará y alistará su rifle riel frente a ella, retirando de su mochila una correa de balas 20mm para el arma y un pequeño visor para compartirle a su compañera.
—— La primera vez que me topé con ellos fueron unos 50. . . Desde entonces se han triplicado en fuerzas. . .
Y tal como comentado, es posible que se estimen alrededor de 200 presentes en esa avanzada.
+ Isla de Muerta, donde Michael Jackson vivía entre chimpancés, un padre judío y un grupo gubernamental secreto que no le dejaba hacer casi nada; como a la princesa Diana.
No destaca por su fuerza física, mas no carece de esta. Después de todo, fué duramente entrenada en el ejército.
La lleva a la cama y la arropa con la manta, entonces toma asiento sobre una silla, a su lado, y se dispone a leer el libro.
— Todo comienza en la isla de Ep... La +
-Se sorprendió muchísimo por la fuerza que tenía la muchacha. ¿Cómo era capaz de sostenerla en brazos? Parpadeó varias veces, hasta desviar su mirada a la faz ajena-.
El "notas" ese me suena de algo. Tú cuenta, venga.
— Eh... Si.
No parece muy convencida.
El pijama se lo pidió precisamente para no tener que manosearla mucho.
La agarra como a una princesa, colocando las manos de manera calculada sobre partes cubiertas por la lencería.
— ¿Qué cuento quieres hoy? Yo había pensado en la +
-Un suspiro soltó antes de marcharse. Al cabo de un par de minutos vino, con los dientes limpios y un lencero a modo de pijama. No por nada era la nudista favorita de Lucci-.
¿Mejor entonces?
— Una dentadura limpia es una dentadura feliz, señorita.
Modo madre activado. (?)
— Aunque si no quieres que te lea el cuento... Entonces no hace falta.