Pensar que por lo de hoy Florencia Peña renunció apenas terminó el programa y en un rato va a estar dando clases de moral periodística el gordito lechoso que hizo esto y sigue teniendo su programa como si nada
La mamá de Messi la invitó a tomar un café a Flor Peña y aceptó sus disculpas y ustedes andan re ofendidos haciendo tremendo quilombo.
Como diría el que compra sábanas de 8 palos con plata del estado
FIN.
mira como si sos mina y te mandas una cagada se empeñan en arruinarte la carrera para siempre pero si sos tipo y tenes una causa x violencia de genero o violación no pasa absolutamente nada y de hecho podes hasta jugar en la selección
Jony Viale debería tener el tino de llamarse a silencio cuando aceptó ser interrumpido en una grabación de un reportaje con el presidente para que le digan lo que tiene que preguntar. Tras lo cual si Florencia Peña es despedida por lo que pasó, Viale debería haber tenido dignidad y renunciar. Y encima bardea. Un caradura.
De manual! Echás a los laburantes y te despegás de la conductora. Bueno hubiese sido que como dueño de tu medio y editor responsable de su contenido, hubieses bajado una orden clara sobre el tratamiento de una versión fake que daba vueltas hacía varias horas. Pero desde arriba no se ve…
Habla muy mal de Nico como jefe que a la primera de error se lave las manos y raje a la gente. Un buen líder, se hace cargo, cuida a su equipo y pone la cara.
Cuando las cosas salen bien son todas de él cuando salen mal los tira por la borda. No chicos, no.
“Who will tell you when you hair is bad?”
“Chris”
“Who’s the most competitive?”
“Chris”
“Who’s the most likely to become a vampire?”
“Hot vampire? Chris.“
“Who gives the best hugs?”
“Chris hugs the most. But sometimes it hurts because he’s so jacked & works out so much.”
No puede ser. No puedes haberte ido. Es imposible. Estás en todos lados. En cada lucha. En cada encrucijada. Eres parte de mi. Eres vida pura. Eres indispensable. Taty. Mi querida Taty. Siempre con tu sonrisa, a pesar de la adversidad. Nada te quebró.
Esto deja una pregunta: qué hacemos cuando empiezan a faltar quienes sostuvieron tanto la memoria colectiva. Tal vez la única respuesta posible sea hacernos cargo de continuarla. Hasta siempre, Taty.