«1/4»
Después del eclipse
las llaves seguían abriendo la misma puerta,
pero la casa había aprendido otro idioma.
Los vasos conservaban
la inclinación de tus manos.
El polvo, en cambio,
ya no recordaba nuestros nombres.
Durante mucho tiempo
todo fue demasiado.
«3/4»
Ardían con demasiada luz.
Entonces apareció una pequeña.
No venía a salvar las ruinas.
Ni a reunir los fragmentos.
Solo traía
la exactitud de las cosas
que han dejado de combatir el tiempo.
…
Arráncame antes
la forma en que la tarde
aprendió a pronunciar tu sombra.
Porque el amor
nunca estuvo en nosotros.
Estuvo
en todo aquello
que parecía no significar nada.
«3/3»
No eran los besos.
Era tu vaso olvidado junto al fregadero.
La nieve en los bolsillos.
Tu nombre dicho con fastidio.
Las llaves.
La luz del baño a medianoche.
El país diminuto que fundaban tus zapatos
junto a los míos.
«1/3 »
Qué poco pesa una vida
hasta que alguien intenta borrarla.
Entonces una taza
es una constelación.
Un cabello en la almohada
sostiene el mundo.
Y una discusión cualquiera
es la última frontera
contra el olvido.
No me salves del dolor.
«2/3»
« 2/2 »
aquí está el individuo;
está el duelo;
entre ambos hay técnicas para gestionarlo.
Pero Hamnet no presenta esa estructura.
En Hamnet, Agnes no “lidia” con la muerte de su hijo. Ella ya no existe fuera de esa ausencia.
“formas de lidiar con el duelo” ya contiene una metafísica implícita. Supone que el duelo es un objeto frente al cual existe un sujeto que desarrolla estrategias. El lenguaje mismo separa a la persona del dolor:
« 1/2 »
Eres un parpadeo frío en la mitad del mapa.
No hay mística en tu insomnio,
solo una lámpara que raya la penumbra
y un residuo de fósforo mordiendo el aire.
Y sin embargo, fascinante:
esta extraña devoción con la que cuchichean sobre ti
los vidrios desolados.
si tan solo estuviera seguro de que alguna vez exististe… porque tu rostro ya no comparece cuando lo llamo, tu voz se ha disuelto en un idioma que olvidé, y, sin embargo, sigo conjugando el mundo según la gramática que dejaste en mí.
La divinidad abriéndose paso entre un montón de seres terrenales.
Cuánto tiempo tendremos que esperar para ver flotar a alguien así con el balón?
Señoras y señores, tras un servicio impagable al arte se va Messi.
Jamás de los Jamases el mundo olvidará esa zurda… genio.
Duele esta luz.
¿Quién fuiste?
Porque padezco el vacío.
Y eso pertenecería al orden de lo real,
si tan solo tuviera la certeza
de que alguna vez exististe.
«3/3»
Sigo interrogando a la sombra de tu nombre.
Avanzamos bordeando un agua antigua.
Sostuvimos largas tramas de aire,
palabras cuyo peso el olvido ha vuelto ceniza.
Y sin embargo,
algo de tu sustancia permanece grabado en la materia.
Me es imposible rescatar tus facciones.
«1/3»
He fatigado la memoria en el intento.
Pero el tiempo devoró la geometría de tu rostro,
el contorno exacto de tu voz.
Lo insondable es que no erosionó el resto.
El peso cifrado de un abrazo.
La temperatura de los dedos.
Las breves inclemencias de la entrega.
«2/3»