Es que la mera posibilidad de que la Fiscalía General del Estado -garante de la legalidad- haya formado directa o indirectamente parte de una trama mafiosa para desestabilizar procesos judiciales, pone los pelos de punta.
¿Os acordáis de que nos pareció hace tiempo un escándalo que Sánchez usara el Falcon para irse a un concierto? Pues ahora sigue haciendo lo mismo, pero ya es tal el océano de mierda alrededor que pasa desapercibido.
El Fiscal General del Estado, condenado por el Supremo, fue puesto políticamente por el presidente del Gobierno para delinquir.
Ahora, el presidente del Constitucional, puesto ahí a dedo como su hijo en Telefonica, podría indultarle. Puesto ahí para taparlo todo.
A la vez, el 2 de Sánchez en el partido y en el Gobierno, pinta que acabará en prisión.
Mientras el presidente se esconde en la dictadura china con su mujer, que será juzgada por 4 delitos mientras se burla de la Justicia y ni da la cara ni presenta su pasaporte requerido.
España está gobernada por una banda mafiosa, lo pagaremos mucho.
En un país medio normal, el Gobierno saldría públicamente a pedir explicaciones a Marruecos. En un país MEDIO NORMAL. En el nuestro tenemos al presidente cogido por los huevos.