que raro es terminar un vínculo, ahora a quien le cuento lo que sueño, lo que pasa en mi familia, mis dudas absurdas, que me siento mal, lo que pasó en una serie que veía, que tengo hambre o sueño…
Siempre me dijeron que era madura para mi edad... pero no era madurez, era adaptación. Me tocó ver, oír, sentir y vivir cosas que no me correspondían. Aprendi a no pedir, a no necesitar, a poder estar sola y ahora me cuesta bajar la guardia.