No es demasiado tarde. Tampoco estás atrasado. Estás exactamente donde necesitas estar. Cada paso que das es necesario. No te juzgues ni te reproches por el tiempo que demora tu viaje. Todos necesitamos nuestro propio tiempo para recorrer nuestra propia distancia. Agradece haber llegado tan lejos.
A veces necesitas soltar y aceptar las cosas tal como son, y no como hubieras deseado que fueran. Algunas partes de tu camino están destinadas a ser temporales: pequeñas lecciones en un viaje mucho más grande. Moralejas que llegan para mostrarte que mereces mucho más.