Y SI EL PROBLEMA NUNCA FUE SOLAMENTE BIELSA?
Tres errores. Tres goles. Tres partidos…
A veces, en el fútbol, uno más uno no siempre da dos.
Uruguay quedó eliminado y, como siempre, comenzó la búsqueda del culpable.
La respuesta parece obvia. Marcelo Bielsa fracasó. Nunca entendió al futbolista uruguayo, sus métodos no funcionaron y llegó la hora de cambiar de entrenador.
Listo. Caso cerrado.
Sencillo… También incompleto.
Si , Bielsa tiene una parte importante de la responsabilidad. Se equivocó en decisiones, en manejos del grupo y en la forma de conducir un proceso que terminó desgastándose mucho antes de este Mundial.
Sin embargo, es imposible de ignorar que Uruguay recibió tres goles que nacieron de errores propios. Contra Arabia, contra Cabo Verde y hoy frente a España. Tres errores individuales que terminaron condicionando tres partidos. Es imposible saber qué habría pasado sin ellos, pero creo que, hoy estaríamos hablando de otra cosa.
Eso no exime a Bielsa, pero demuestra que la explicación no puede reducirse a una sola persona. En mi post "Yo me equivoqué con Bielsa" dije que el error no fue traer a Bielsa, sino que el error fue creer que el fútbol uruguayo, sus protagonistas y su status quo estaban preparados para un Bielsa.
Recuerdo al Bielsa que nos ilusionó:
Los primeros partidos. Uruguay siendo protagonista.
El de la Copa América 2024, cuando salió públicamente a defender a la selección y a sus futbolistas, esta vez mirando de frente y enérgicamente. Se peleó con medio mundo para respaldar a un grupo que, con el paso del tiempo, terminaría dándole la espalda.
Y a pesar de las críticas, de los desplantes, de las caras largas y de todo lo que fue ocurriendo puertas adentro, jamás escuché a Bielsa responsabilizar públicamente a un futbolista. Nunca lo vi señalar a un jugador para salvarse él. Equivocado o no, siempre asumió la responsabilidad en primera persona.
Ese Bielsa también existió.
Entonces… que pasó?
Bielsa vino a Uruguay con una idea mucho más ambiciosa que cambiar un sistema táctico. Intentó cambiar una cultura futbolística. Instalar otra intensidad de trabajo. Otra disciplina. Otra forma de entrenar. Y ahí empezó el verdadero conflicto.
Sobreestimó la velocidad con la que podía transformar esa cultura. Los jugadores cuestionaron sus métodos, el nivel de exigencia y algunas de sus decisiones. Creyó que podía encontrar fácilmente jugadores capaces de sostener esa revolución. No los encontró. Su fracaso no fue táctico. Fue cultural.
Chocó con esa uruguayez que antiguamente nos hizo grandes, pero que parece haber desarrollado una enorme resistencia a todo lo que venga a cuestionar lo establecido. Trajimos a un revolucionario, y terminamos pidiéndole que se adaptara al sistema que había venido a cambiar.
Pero sería un error decir que toda la responsabilidad es suya. El problema es bastante más profundo.
Los jugadores tienen gran parte de la responsabilidad.
El periodismo también, desde el principio ayudó a construir un clima de confrontación permanente alrededor de la selección.
Los dirigentes tampoco escapan al análisis. Administran una liga que hace años perdió competitividad, y es una de las peores de sudamerica. Mientras la AUF sigue atravesada por disputas de poder, intereses cruzados, representantes y operaciones que muchas veces ocupan más espacio que el propio fútbol.
Si, Bielsa se equivocó. Pero también el Uruguay se equivocó con Bielsa.
Trajimos a uno de los entrenadores más obsesivos, y exigentes para pedirle exactamente lo contrario de lo que es. Cuando intentó cambiar hábitos, aparecieron las resistencias. Cuando tomó decisiones incómodas, se quedó solo. Y cuando los resultados dejaron de acompañarlo, todo el sistema encontró un responsable perfecto.
Eso permite cerrar el ciclo.
Lo que no permite es resolver el problema.
Dentro de unos días Bielsa dejará de ser el entrenador de Uruguay. Y muchos sentirán alivio. Pero si lo único que cambia es el nombre del técnico, dentro de cuatro años volveremos a estar en el mismo lugar.
El verdadero desafío del fútbol uruguayo hoy, es decidir de una vez por todas, qué clase de fútbol quiere ser en el futuro.
Mientras tanto seguiremos explicando quiénes fuimos… Sin poder explicar claramente quiénes somos.
No hay noticia. Los sabemos desde hace dos años y medio, por lo menos. Casi el 30 por ciento de los asesinados por Israel en Gaza son niños: eso no es autodefensa. Hace cerca de dos años el New York Times publicó una investigación de la no tan inusual característica de que muchos de esos niños asesinados fueron por medio de disparos a sus cabezas por parte del ejército israelí. No lo sabe quien no quiere
@periodistan_ En España hay un tipo que se dedica a hablar del fútbol uruguayo y tiene mas vistas en YouTube que los "periodistas" tradicionales de Uruguay
New footage obtained by B’Tselem uncovers the moments when the Abu Haikal family was shot. Seven-month-old Sam Abu Haikal was killed in the shooting, and both his parents were injured. The footage clearly shows that the Israeli soldier fired at the car as it was slowing to a stop. The car was far from the soldiers and posed no danger to them whatsoever.
Moments later, in another video obtained by B’Tselem, seven-month-old Sam’s father, Fahed, is seen just after his son was shot. Fahed is holding baby Sam in his arms, trying to stop the bleeding from his head with his hands, while Sam’s mother, Daniyah, who was also injured by the gunfire while holding her son, is seen sitting on the ground, next to the car.
Last Friday, 5 June, an Israeli soldier fired at a Palestinian family driving home from a family visit, as they sat in their car in the Tel Rumeidah neighborhood in Hebron. The family was shot as the car was slowing to a stop at the soldier’s command. Sam, a seven‑month‑old baby who was in his mother’s arms in the back seat, was struck in the head and pronounced dead shortly afterward. Sam’s parents were also injured by the gunfire; his mother is still in the hospital. After the shooting, the soldier who fired and another soldier who was with him left the scene without checking the car or offering any assistance to the critically wounded baby or to his mother.
In the past two and a half years, Israel has killed tens of thousands of children in Gaza and the West Bank. The immunity it gets from the international community has led to a reality where, under Israeli rule, Palestinian lives are entirely disposable – even a seven‑month‑old baby.
"Mucha gente tendía a menospreciar a nuestro público. Pretenden que no pueden entender lo que les estoy diciendo, por eso de que mis letras son crípticas. Pero en los momentos clave de la canción, soy bruscamente claro.
Puede que el relato no sea simple, la forma en que voy encadenando imágenes. Pero cuando llego ahí, cuando digo violencia es mentir, o todo preso es político, o nuestro amo juega al esclavo… Ahí nadie se confunde ni se pierde. Eso es una bandera y así lo entienden.
Los que dicen que las letras son incomprensibles son los que, precisamente, no quieren que nadie las comprenda".
Gracias Indio por siempre representar a los marginados del sistema.
@marcoscasas_ok El error es pensar que por chuparle las medias al imperio nos vamos a salvar de ellos. No sirvió de nada no comprar las patrulleras oceánica a china, no condenar el genocidio ni subirse al portaaviones. Nos clavan igual.