"No te quedes ahí mirando, vení a limpiarme con tu boquita"
Solo esas palabras y ver como ese macho le deposita toda la leche en su deliciosa concha, hace que mi cuerpo se estremezca al arrodillarme y apoyar mi boca en esa concha chorreando leche
Que delicioso es por favor..
Así es como su novia “capacita” a los trabajadores nuevos: abriéndose de piernas y gimiendo como puta para el que acaba de entrar. El pobre del cornudo le sigue perdonando sus infidelidades, y ella le sigue viendo la cara de pendejo.