La voz de Jesús grabada ya definitivamente en los anaqueles de la historia, será siempre la voz de la Buena Noticia y de liberación para los pobres, la voz del Buen Samaritano, la del perdón para el enemigo y la de la esperanza más allá del dolor y de la muerte.
Fe y salvación son para todos nosotros dones de Dios que no podemos merecer y cuyo agradecimiento olvidamos a menudo, no manifestando nuestra acción de gracias.
Muchos le agradecen a los reyes magos los regalos que se encuentran en los zapatos que ha puesto en la ventana, pero se olvidan de dar gracias a Aquel que todas las mañanas nos da dos pies para meterlos en los zapatos.
El hombre interroga a Dios desde su desgracia, desde su propia limitación, buscando ansiosamente una respuesta. Solamente en la fe hay solución para los momentos extremos del acontecer humano.
El creyente camina por el difícil camino personal y comunitario: hambre, pobreza, injusticias, vivencias, opresión, carrera de armamentos, entre otros males, convencido de que Dios lo sostiene y al final triunfará sobre el mal.
El dinero enajena al hombre; rompe toda posibilidad de comunicación con Dios, abusando individualísticamente del dinero en la tierra. Lázaro no está en la parábola como tipo del mendigo recompensado, sino como hombre sufriente a quien el rico debería haber sacado de su estado.
La Iglesia Comunidad de fe y amor de Jesús, debe convertirse en signo de salvación para todos mediante la entrega generosa de todos sus miembros, dando su vida en la existencia cotidiana, ahí donde uno ha de ser testigo de paz, de honestidad, de alegría. #EvangeliodelDia
Herodes Antipas es el prototipo de muchos sanguinarios cuya conciencia está muerta y no dejan de aniquilar y pisotear la vida de los hombres hasta que un poder más fuerte los detenga. #EvangelioDelDía
El misionero no puede contentarse con sólo palabras, son necesarios actos concretos que muestren a los hombres que éstos contribuyen a liberarlos de la impronta del mal: expulsar los demonios, curar al hombre, liberarlo, buscar su felicidad.
María, Virgen de la Merced,
alcánzanos de tu Hijo misericordia y perdón.
María, Virgen de la Merced,
libera a millones de oprimidos en el mundo.
María, Virgen de la Merced,
rompe las cadenas de odios, ambiciones, injusticias. Alcánzanos de tu hijo la verdadera libertad!!!
Tanto el ciudadano como el estado no son más que administradores “de algo ajeno” algo que está más allá de lo tuyo y lo mío. Es el bien de la comunidad lo que debe estar prioritariamente en juego, y por ese bien de justicia y paz, ha de trabajar el discípulo de Jesús.
En el libro de Amos leemos unas palabras de violencia sin paliativos. Si eso es demagogia o política es la demagogia y la política de Dios: ataca a los ricos que explotan al pobre, no teme señalar la corrupción de los jueces que se venden y las trampas injustas a los pobres.
Entre los buenos ejemplos que tenemos que dar a los demás, hoy se nos recuerda nuestra firmeza en la sana doctrina, sin dejarnos llevar por ideologías peregrinas, y el autocontrol en cuestión de dinero. Dos difíciles campos en que deberíamos ir madurando. 1Tm 6, 6-12
“Al que mucho ama, mucho se le perdona”. La experiencia del vacío de la vida es la mejor condición para encontrar el sentido de la vida. Profundicemos en nuestro interior. Veamos cuántas cosas nos llenan de verdad, y cuántas nos defraudan, nos dejan insatisfechos.
En este tiempo se necesita tener una espiritualidad como la de Amós, que una la fe con la vida, que anuncie un proyecto de nación en la justicia, en la igualdad y que denuncie las injusticias de los poderosos. Que a pesar de todo, no trance, por intereses personales.
"Mientras seamos fieles a nuestros
valores, sabemos que “nada está perdido mientras haya ilusión por encontrarlo” (S. Agustín). Lo fundamental para cada uno de los nicaragüenses es “mirarlo a Él
que nos mira” (S. Teresa de Ávila), y que no se dio por vencido". CEN