Creímos que después de la crisis financiera, de los recortes, del sufrimiento, de la desigualdad y los desahucios, una derecha moderada habría aprendido del fracaso de las recetas neoliberales.
Pero lo único que están proponiendo son sacrificios. Es decir, recortes a los pensionistas, a los trabajadores, a las mujeres.
Y se olvidan de cualquier tipo de sacrificio para los de arriba, a los cuales ni mencionan.
No me canso de verlo, todos deberían verlo muchas veces; además de echarnos unas risas, las alarmas no dejarían de saltar.
¿En serio alguien cree que este mentiroso y mediocre personaje puede ser presidente del gobierno español?
Todos los medios de derechas le están aconsejado al PP que oculte su destrucción del sistema público de pensiones hasta después de las elecciones. Y Feijóo ya ha ordenado silencio a todos los suyos
📺 TV en DIRECTO | Sánchez, en el mitin tras el Comité Federal del PSOE: "Hoy me acompaña Begoña. Quería darte las gracias [...]. Nos han intentado quebrar de todas las maneras y han logrado lo contrario. Que lo escuchen alto y claro: te quiero" https://t.co/jEZ8DtApmk
Menos mal que estaba al Sr. Rodríguez para poner en su sitio al sesudo politólogo Orriols.
Así se debe desmentir (cosas que no hubiera hecho ningún tertuliano, que solo saben repetirse) las estupideces que dicen a diario, sin tener la réplica adecuada
Escucha hasta el final.
Hay 10 millones y medio de pensionistas en España que deben estar alucinando con lo que oyen sobre las pensiones y los sacrificios. 10 millones y medio de votantes que decidirán el 29 de noviembre.
Ahí lo dejo
#pensiones
Dice Feijoo que con las pensiones “ni media broma”. Por tanto hay que entender que cuando Ester Muñoz dice que el actual sistema es inviable, no está bromeando. Ya no es solo VOX. Es el PP también.
Los pensionistas, o quienes aspiren a serlo algún día, que voten a PP o a VOX deberán hacerlo con la convicción de que incumplan lo que dicen que van a hacer. De una forma u otra, están hablando de cargarse nuestro sistema público de pensiones. Luego que nadie se llame a engaño.