No eran los fuegos artificiales ni las mariposas revoloteando sin control sin hacerte ni puto caso.
No era la banda sonora de una película ni los besos de película.
No eran los “para siempre” prometidos entre copas, ni los “nunca te haría daño” que luego dolían más que un adiós.
Si la persona con la que mejor te lo pasas de fiesta y te ríes, es aquella que sostiene también tus lágrimas eso es amistad y no hay nada mas bonito que eso